31 jul 2007


Hoy sigo aquí sentada, contándole mis penas a una máquina, a un programa, con letras que ni siquiera se parecen a las mías...


Hoy sigue siendo un día más, con sus más y sus menos, con sus alegrías, sus tristezas, sus logros y fracasos...y si, aquí me tienes, de nuevo, escribiendo palabras que jamás leerás...


Intento comprender, entender que es esta vez aquello que te hace sentir mal, o que te hace dudar, titubear...en realidad ahora ya no entiendo nada de ti, ni de mí...


Huyes de nuevo...otra vez huyes...como tantas veces...y se supone que me tengo que acostumbrar, se supone que debo hacerlo para no ser yo la que titubee cuando quiera decir que estás en mi mente cada instante, que adoro esas conversaciones que teníamos a media noche, en un banco cualquiera de un parque cualquiera, pensando cualquier cosa que nos llamase la atención, por insignificante que le pudiese parecer al resto del mundo, al mundo exterior que no nos gustaba, que queríamos cambiar algún día y por eso ideábamos estrategias, planes para acabar con aquello que no se adaptaba a lo que creíamos justo o bueno...conversábamos sobre nuestros pensamientos, por alocados que pareciesen o simplemente del tiempo, pero aun así, era especial...es especial...nos llamaban los “diferentes” y es que realmente lo somos...y sabes? Añoro todo aquello, TODO...



Y ahora? Que se supone que nos ha pasado? Dímelo tú porque yo no soy capaz de entenderte esta vez...sé que llegué tarde, lo admito, sé que estuve ciega por no ver que eras tú el que lloraba mientras yo no te veía más que como un amigo, sé que no hay más ciego que el que no quiere ver...lo sé! Pero aun así no puedo dejar de preguntarme el porqué de tus huidas, lo siento...sabes que le busco razones a todo...








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