En un instante, entras en aquella sala y de repente tus vestiduras cambian, sin saber muy bien por qué. Te encuentras en un salón del oeste, con aquellos atuendos tan requeridos para la ocasión. Hasta pistolas llevas a tu cadera! y un sombrero para la ocasión colgando de tu cuello, en tu espalda. Camisa a cuadros, chaleco y botas acordes.
La barra queda a la derecha, las mesas a la izquierda. Caras conocidas. Unas más que otras. Te sientas en la barra y observas a tu alrededor. Allí está esa mirada clavada en tus ojos, en un cruce irrepetible de vistazos. Dos segundos. Saludas. Se acerca a la barra. Siempre te gustó, aunque, por H o por B nunca salió nada de ahí, porque, quizá, no debía de salir. Le gustas? Ni lo sabes, pero te sigues preguntando a ti misma una y otra vez el por qué, aquel vaquero que se acerca a ti y te invita a una cerveza, lo hace.
Te saluda y pregunta aquello de “te has perdido, vaquera?”. Sonríes mientras tomas esa cerveza que pidió para ti. No cesa de mirarte, de clavar esa mirada inocente que le caracteriza, y que jamás olvidarías, en ti.
Una corta conversación marca distancias más que cortas. Y sigue mirándote…y lo que hace segundos se te antojaban años, ahora suenan a eternidad.
Son segundos, pero a ti, enamorada platónicamente de él desde niña, te parecen una eternidad de la que difícilmente quieres escapar. Salir corriendo y simular que nada pasa por tu mente a veces demasiado cuerda? No. Ni puedes ni, quizá, quieres.
Sigues ocupando aquel taburete de bar, en el que te acabas de dar cuenta que estás reviviendo tantas cosas…quizá es que no puedas apartarle la mirada. Quizá ni siquiera estuviese en tus planes, pero, en ese momento, como en cualquier otro de todos en los que, en otras tabernas te encontraste, sientes que ese vaquero y esta vaquera por una vez, están pensando lo mismo: hay tantas asignaturas pendientes en esta vida! Tantas que a veces no entiendo cómo me dieron el “apto” para seguir…una de ellas, esos ojos verdes que un día te volvieron más que loca. Entran amigos…no es momento de mirar, sino de simular que no lo hacéis. Habláis. La vida se portó mejor contigo que con él, aunque, como bien sabido es, de vaquera te fue mejor que a él, entre tanto rodeo.
La conversación se diluye como la sal en el agua de todo un océano y volvemos a aquellas risas de hace años, a aquellos recuerdos, a aquellos “tú y yo”, que nunca llegaron a tal fin…es divertido. Si, lo es. Aunque es añorable y, tanto él como tú, lo sabéis. Así que conforme la noche avanza en aquel lugar, el alcohol corre por vuestras venas y los recuerdos vuelan por el techo de aquel bar, sientes que nada tiene sentido…pero te gusta. Ni le quieres ni te quiere. Le quisiste con todas tus fuerzas, sin más. Te protege de cualquier otro ser del género masculino, porque siempre odió que te pusieran un dedo encima…y siempre estuviste encantada.
Y hoy, al volver a mirar esos ojos verdes te das cuenta de que hay capítulos que damos por cerrados, pero no les pusimos el candado. Todavía no. Y, vaquero, no te voy a mentir: espero el día en que se cierre, porque me doy cuenta de que hay algo pendiente. Nos dimos cuenta, aunque fuera de época, no fuera de lugar.
Aún tengo esa mirada grabada en mis retinas…Y volvemos a ser aquellos adolescentes locos, con sonrisas regaladas.
Y es que la vida me tienta tantas veces que alguna he de caer…Cuándo? no lo sé, pronto, quizá...
"...los pies sobre la tierra, aunque pise barro y mierda..."


4 comentarios:
"La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella". Lo dijo Oscar Wilde, habrá que hacerle caso!!jeje
De vez en cuando está bien eso de recordar sentimientos pasados...aunque en ocasiones puede ser peligroso...
Saludos!!
Me has inspirado para mi último post: "shake me". Breve pero con un mensaje muy claro, ya me conoces... Te lo dedico.
PD: Queda pendiente bailar la canción de mi blog, lo sabes... aunque no te guste nada bailar!! jajaja
ayss, habrá entonces que arriesgarse a terminar los capítulos perdida, para no dejar sesgos en la historia :)
esa es la emoción que causa ojos brillantes, rápidos latidos y piernas que tiemblan. Al fin y al cabo es todo física y química. Sólo espero q nos cuentes los detalles de cuando estallen los fuegos artificiales.
Besos
Publicar un comentario