24 nov 2010

Los gatos como yo...caen de pie



La vida es dar saltos de liebre cuando tenías pensado, simplemente, ir al lado de la tortuga. En mi caso no sé si es exactamente así, o soy yo y mis ansias de comerme el mundo, aunque eso me provoque una terrible indigestión.


Trabajo en una empresa medianamente grande y de la cual no tengo queja alguna. Me gusta mi trabajo, a diferencia de algunas con las que comparto lugar y espacio de trabajo, lo cual supongo que me ayuda a sonreír sin demasiado esfuerzo a aquellas adorables personas que se acercan a preguntarte qué camiseta o qué zapatos le sientan mejor. Es cierto: a veces, de no pensar antes de hablar, diría claro y sin contemplaciones: “no me importa si te sienta bien o mal, solo me importa que tengo ganas de morirme y no quiero morir en tu compañía”, pero me parece demasiado agresivo o incluso intimidante, así que sonrío y asiento, que dicen que es solución a todos los males. Es aquí donde viene el problema resultante de que su frase sea una pregunta, donde no tiene demasiado sentido tu cara de palurda sonriente y falsa, pero ese, como muchas otras cosas, es otro cantar. Lo cierto, a pesar de esos días, es que me gusta mi trabajo (aunque estemos a pocos días del comienzo oficial de navidad y los domingos abiertos y todo eso que el comercio trae consigo).

Estudio dos titulaciones, cosa que hace que algunos me califiquen de “loca”, pero en realidad no es tan complicado compaginar ambas cosas, o las tres, algunos días, aunque a algunos les parezca increíble, impensable o incluso inimaginable.

A su vez, trato de encontrar trabajo, cosa que, aunque no parezca demasiado sencillo y siga pareciendo más locura, si cabe, trataré de compaginar, si todo sale bien, con las dos carreras y mi trabajo a tiempo parcial. Ya lo he hecho durante unos meses, supongo que no moriré si no quiero hacerlo y, de momento, no quiero.

Emocionalmente hablando me encuentro bien. Tras chocar de frente y sin medida contra aquella pared en la que solía darme cabezazos de autocompasión, me he dado cuenta de que la vida soy yo, no los que están a mi alrededor. Sufro de egocentrismo, lo siento. Es algo que no a todos desagrada.

A mi compañero B no le desagrada. Lo cierto es que nunca le ha desagradado nada, aunque cuando entrase ni siquiera le hablase. Le he perdonado la vida, se lo ha ganado a pulso. La verdad es que creo que a veces soy demasiado dura, aunque tenga piel de cordero…es un tiracañas profesional, ya que lleva practicando conmigo desde el mismo instante en el que empezamos a compartir espacio de trabajo. Ya esquiva mis directas, así que supongo que lo estoy convirtiendo en tooodo un profesional. Me gusta. Me gusta que me adule, que me adore, que trate de pescarme y, sobretodo, me gusta todo lo que ello conlleva, que no es poco.



Si si, yo: la anti-hombres. La que sugirió un cambio de acera si nada pintaba bonito en esta, en una noche de borrachera sin precedentes.

Ya ves, a fin de cuentas…yo también sonrío tontamente sin apenas darme cuenta, y, si tuviera un espejo delante, vería como tengo un brillo en los ojos algo extraño, como ya no lo recordaba. Será que me había desacostumbrado o será que yo misma lo apagué, fruto de la decepción. No lo sé, pero supongo que me siento bien y, eso, ahora, es lo que me importa.


Y es que aquí las cosas nunca son para siempre, ni siquiera la decepción o incluso el desamor.




Hoy voy a salir a la vida a ser feliz, lo acabo de decidir.


5 comentarios:

Waxiwi dijo...

Al final lo importante es sentirte bien, en cualquiera de los casos. Y mira lo bien que te sienta sentir como te tiran los tejos, eh! jejejjejejje! El brillo de los ojos, lo da tu felicidad.

Muuuuuchos besos!

Eris dijo...

la felicidad es una decisión :)

un besito

chicoformal dijo...

Hola Perdida
Me alegra saber que sigues bien. Sólo pasaba para saludarte.
Un besote fuerte.

Dinámico dijo...

Querida Perdida; miradas inevitables, dudas en forma de comentarios, adulaciones varias y un sinfín de detalles que hacen que en esta situación tú seas la protagonista, y es como debería ser siempre, en todos los casos... y te encanta, confiésalo ;)

Siéntete libre de elegir lo que tú quieras, lo que te haga feliz en cada momento y te garantizo que serás la tía con la sonrisa más bonita de todo... el 'Olimpo' (HH), lo sabes... xDDDD

Joyce dijo...

Gran decisión :D

Recuerda que cuanto más ocupaciones tienes, más se aprecian los placeres / pequeños momentos de la vida.

Besos!