Hay días, como hoy, en los que simplemente te das cuenta de que dejaste atrás partes de tu vida, por el camino, como otras tantas y tantas cosas importantes, como este blog.
Empecé todo esto con ilusión, como algo nuevo, creado por y para mí y, a su vez, con una ventanita abierta al mundo. Abertura que, con mi ausencia, casi cierro del golpe y no demasiado de repente. Tenía pensado hacerlo, llegado el momento, y simplemente pensaba en cuál era ese momento, cosa que no ha llegado, aunque haya habido un preludio de ello. Abrí esto porque necesitaba reír, llorar, narrar, describir y, sobretodo, aprender a burlarme de mí misma antes de hacerlo del resto. Y no me ha ido tan mal. Así que…me quedo, porque yo lo valgo, como aquel anuncio decía tan fiel y acertadamente. Y es que lo que no hagas tú por ti mismo…quién lo hará por ti? Posiblemente, aunque pinte cruel, nadie.
En todo este tiempo desaparecida han sucedido acontecimientos gratos, ingratos y también poco recomendables, de los cuales, como todo en esta vida, aprendes. Aprendes a hacerte valer, a reírte de las adversidades, a ser un poquito menos cobarde, a querer, a caer con estilo, de tantas veces que lo haces y ni siquiera recuerdas cuántas fueron. Aprendes a ser feliz, a ser tú, con todo lo que ello conlleva. Aprendes a ver cosas que nunca antes hubieras podido ver, simplemente porque la venda que pusiste en tus ojos era demasiado tupida como para poder hacerle hueco a todo eso que, ahora, te parece tan increíblemente nuevo y sorprendente. Excitante. Una aventura, quizá.
He aprendido a valorarme más y querer menos. A querer aquello que realmente lo valga. He aprendido que, posiblemente, no haya que irse lejos para olvidar ni tampoco mirar demasiado tiempo atrás para poder recordar aquellos momentos que un día te hicieron sentir bien y ya no lo hacen. He aprendido que toparte con aquella persona que te hizo daño un día no tiene por qué ser negativo, sino diferente, y que verle a menudo acaba por hacerte sentirte bien, porque reitera ese sentimiento de superioridad que anhelabas . Que te era tan necesario y útil. He aprendido que te hace sentir incluso bien toparte de bruces con la realidad que, en el fondo, sabías que estaba ahí: no haría nada por ti, por eso no te vale la pena. Nada lo vale. Tú sí.
He aprendido el significado de la palabra amistad, después de mucho tiempo teniéndola ahí y también he aprendido que un amigo, además de un tesoro, puede empezar a formar un lugar mucho más privilegiado del que creías que tenía, en un principio, si cabe. He aprendido que hay palabras que dicen mucho y silencios que dicen muchísimo más y que, a veces, una mirada es suficiente para hacer “click” y que, todo, absolutamente todo tu universo, se tumbe por momentos. He aprendido que son cosas que siempre han estado, aun cuando creías que nada podría complicarse más o pensaste que formaba parte de todo aquello que un día metiste en el cajón de “lo normal”. Lo normal…qué es normal? No lo sé, pero, indudablemente, no voy camino de saberlo…hoy no.
Así que me dedico a ser yo misma, porque no encuentro una manera mejor de declararle al mundo que soy feliz, aunque San Valentín lo pasase llorando, leyendo novelas románticas tratando de ahogarme en mis lágrimas y tratando de explicar el por qué de mi soltería extrema y mis pocas ganas de historias como las que leo. Me lo pasé tratando de hacer entender que no quiero sentirme mal por cada cosa que haga o escriba, ni siquiera aquí, que es donde empiezan los mayores enredos de mi vida: donde quien no debe leer, acaba leyendo. Me lo pasé diciendo una y otra vez que no quería fingir ni un solo sentimiento de culpa por cada una de las letras que aquí dejo y, precisamente por ello, me arriesgo, al seguir con todo esto, a que el gracioso de San Valentín vuelva a por mí, sin remedio alguno y sin descanso.
He aprendido que puedes tener los ojos muy abiertos y ni siquiera estar viendo nada. Que lo esencial, posiblemente, sea invisible y que, lo obvio, acabe pareciendo algo extraño.
Es entonces cuando te encuentras soñando una vida que ni siquiera entraba en tus planes, los cuales hace ya tiempo que perdieron credibilidad y que, al plantearte qué quieres ser, dónde quieres acabar o para quién quieres trabajar, te sorprendas hablando, un buen día, con tu mejor amigo sobre qué sentís o que fue aquel momento tenso que tuvisteis y que acabó repitiéndose, cuando pensabas que no significó nada.
Y es que, si a algo aprendes, es a ver las cosas exactamente como crees haberlas visto, a decir te quiero si de verdad lo sientes o a no decir nada cuando deberías preguntar “qué está pasándonos?”.
Afortunadamente, él forma parte de las personas de mi entorno que leen a menudo este blog, de hecho lo hace desde que empezó, así que supongo que también he aprendido a expresarme libremente, también con letras y no sólo con palabras.
He aprendido que necesito una escapada donde sea, perderme por Europa. Estaré unos días fuera, tratando de entenderme. Por si no lo he dicho, estoy de vacaciones, aunque no emocionales.
Que continúe la fiesta, por favor. Invito yo a esta ronda. He vuelto.


7 comentarios:
Estimada Perdi; me alegro de leerte nuevamente, se te echaba de menos... y veo que vuelves pisando fuerte!! ;) Espero que éste sea el comienzo de una nueva etapa llena de buen rollito y optimismo para ti :)
Un besazo!
tranki perdida son epocas,yo estoy con un bajon literario que no veas,pero por aqui sigo intentando no salirme de la brecha.
Animo y disfruta de tus vacaciones!!!!
un fuerte abrazo,ciaooooooooooooooooooooooo
Lo esencial es invisible a los ojos; cada día importa menos ser o parecer normal; y la fiesta sigue...
Interesante colección de verdades
Un beso!
P.D: Yo dejé un comentario... y se lo ha llevado el viento ^-)
Porque cuando tienes tu sitio, volver a veces no es tan difícil. Quien me lo iba a decir a mi...
Ánimo y a seguir aprendiendo!!!
Nos alegra muchísimo leerte de nuevo Perdida, pero si decides volver, hazlo definitivamente!! ;) La próxima vez cuéntanos más novedades y qué tal te va con ese chico que ha conseguido ilusionarte de nuevo. :)
Un besazo!
Se que es un poco tarde para decirte esto pero gracias por pasarte por mi blog hace meses, jaja, he estado perdida por el mundo. Tu comentario me encantó y aprovecho ahora para decírtelo. Un besazo!
Se que es un poco tarde para decirte esto por gracias por pasarte por mi blog hace unos meses! Un beso!
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