28 feb 2008

Crónica de una revolución no-anunciada



Mi pie izquierdo toma el protagonismo no necesario en este día de hoy. Y es que, aunque no queramos, aunque no quiera yo, la ley de Murphy sigue en auge. Encargada de ello? Yo, claro.


Verás, es muy sencillo de entender, quizá demasiado difícil de explicar. Por ejemplo, cuando una sale de casa, tremendamente apresurada porque las manillas de su reloj parecen volar, sube al coche gira la primera calle, la segunda quizá sin problemas, pero...como a la tercera va la vencida, la ley acaba venciendo: hay un atasco monumental en el que, sin querer y odiándolo, estás inmersa. A todo ello añadimos, por que no?, que estás justo en medio de la calle, rodeada de coches con sus respectivos conductores dentro que, al igual que tú, están estresados sin más motivo que el no saber qué pasa. Y allí estás, sin poder salir del embudo de los cuatro ruedas a tu alrededor y tú optas por intentar respirar y, sobretodo, no pitar, porque es algo que odias que el resto hagan.


Pues bien, no, no es esto lo que venía a decir exactamente, aunque me vendrá bien para expresar lo siguiente, que tampoco creo que se quede corto.


Soy de esas personas que se levantan con cara de espectro ambulante, ojeras hasta los pies pero...con una sonrisa. Si, esa es Perdida, sonriendo a las adversidades, por que no? Aunque, claro, como todo, esto tiene también excepciones. Perdida ha pasado una noche de perros, bueno, mejor dicho de mocos. Si, no pienses: que cochina! No no...Es que tales elementos hicieron asentamientos okupas en su nariz, dejándole apenas respirar, con lo que, ha dormido bien poco. Perfecto.

Se levanta con un “riiiing!” del despertador acompañado (asombrosamente y al unísono) con el “riiing!” del teléfono. Primero apagas el despertador, porque...molesta. Como siempre, y sin una plena intención de ello, lo has tirado y no sabes cómo, tienes la asombrosa habilidad de tirarlo debajo de la cama. Te levantas obligatoriamente, claro. Coges el teléfono, muy a tu pesar, porque recordemos que no es que odies hablar por teléfono, es que odias que se pase el día sonando.


- Si? (Me faltó lo de: “casa de Perdida, centralita telefónica, dígame”)


- Hola, buenos días, le llamaba para ofrecerle....(...)


- Ajám...(no, no le escucho, aunque lo parezca. Solo me dedico a oírla de fondo, mientras mi cabeza da vueltas en mis sueños todavía)


- Bla, bla , bla....(...)


- Ajám...si...pero...es que no quiero contratar eso, es más, quienes lo tendrían que contratar en todo caso no están, así que...Gracias


- Pero...pero...una cosa más!


- Si?


- De verdad, nuestra oferta es inigualable (....)


- Gracias, de verdad, buenos días. - A ver,...bonita...no te das cuenta de que te estoy diciendo que NO?1-.



Pi pii piiiii! Cuelgo.



Entras al baño, te miras al espejo: Oh! Que miedo! Esa soy yo? Uffff...que mal lo llevo...¬¬

Te metes en la ducha, esperando que el agua repare tu cara, que da miedo: oh! Mier...!!! Está congelada!! Que está pasando? Tu calentador anda más bien liado...perfecto.

Sales de la ducha, después de dar de nuevo la bienvenida a tus queridos mocos, tan leales que siguen ahí, junto con tus estornudos cursis, de los que nadie se entera hasta que oyen un ligero “chi, chi, chi!” .

Bajas al banco: odisea en el banco I parte. Intentas hacer un ingreso, algo tan sencillo como teclear un número de cuenta y santas pascuas, pero la chica lo quiere hacer mucho más complicado y...te hace esperar media hora! Si si, 30 santos minutos de tu poco tiempo disponible para hacer un ingreso...terminas, tu cara de más bien pocos amigos te delata: tu alma arde al más puro estilo jungla de cristal. Afortunadamente, no eres violenta, afortunadamente...

Vas a por el pan. Evidentemente ya es más que tarde y, como suponías, llegas y no queda pan. Perdida, a pan bimbo, claro está!


Llegas a casa, por fin, después de tu mini excursión por el barrio y después de casi una hora para...nada? Te sientas a comer, discutes con 4 monstruitos llamados primitos que, sin saber muy bien por que, tomaron tu mesa como la suya propia, y se sentaron a comer al más puro estilo okupa. (Que le pasa a todo el mundo con ocupar mis cosas?!)

Vale, llegas tarde! Oh no! Llegarás tarde! Tanto discutir con ellos para que no se tirasen el pan a la cabeza, no se tiren el agua por encima y no se peguen en el camino, se te hizo tarde! Corres por las escaleras, llegas al coche. Arrancas? No, no arranca! Mier...!! no arranca!!! Q le pasa? Tu batería murió sin saber muy bien que síntomas tenía...es más, no tienes pinzas tan siquiera y tampoco tu padre, que te vio sufrir con el capó abierto desde la ventana y bajó para ver que ocurría. Perfecto!

Corres de nuevo, esta vez hasta la parada del autobús, el cual pierdes. Tarda 20 minutos en llegar. Te sientas y esperas. Efectivamente 20 minutos más tarde llega. Has perdido el otro autobús, el que te lleva a donde de verdad quieres ir, gracias a que perdiste este primero, con lo cual no es que llegues tarde, es que no llegas a la clase que esperabas. Perfecto.


La tarde transcurre sin mucho augurio.


Sales de clase, tarde para ser exactos, y te espera una caminata hasta el bus. Es tarde y no tienes ganas de andar...pero ya has llegado a la parada después de un ratito divagando con tu mp3 por el campus y enseguida viene (golpe repentino de suerte? Quizá...) Los autobuses llevan esas teles con programación repetitiva sobre el corazón, el tiempo en Valencia, frases celebres...


Frases célebres, ahí te quedas. Observas la de hoy: “El verdadero héroe es aquel que hace lo que puede”. Y piensas en tu día, en ti y en tus circunstancias y te sorprendes diciendote a ti misma: “Perdida, eres una heroína!”





Así que, hoy, a pesar de todo, sacamos la conclusión de que: se puede ser heroína en el siglo XXI y seguir viva!








Y ahora te preguntarás...”P?” a lo que yo responderé: “P...no lo sé, dejémoslo en un no lo sé! Adrenalina, tal vez?”


Mi romanticismo? Sigue latente. Aunque no quiera...soy una romántica...sin remedio : )


Mi cabecita pensante? Vueltas y vueltas y vueltas...creo que terminará por marearse, si no lo está ya...Cualquier día te sorprendes diciéndote: “Hola? Toc toc, se puede? Uuuu, que desorganizado está esto! A ver, chicas, todas las neuronas en fila por favor...que aquí hay un lío que no hay quien se aclare!”


Mi vida? A trotes y galopes. Transcurre como puede, demostrándome que puedo con ella.


Yo? Estrategias organizativas de neuronas, I parte. Y en mi cabeza se oye esto:






Y es que...Siguen un ritmo distinto al mío, está claro. ;)







4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi día de ayer fue de esos de "mejor me hubiese quedado en mi casa durmiendo" empezó estupendamente y acabó BIEN! pero el resto... las horas entre la mañana y la noche.. puffffff

Menos mal que tú le pusiste una sonrisa, yo me quedé con ganas de llorar (pero no lloré XD)

Seguro que hoy el día va mejor!

Y ánimo con esas neuronas desobedientes y desordenadas! En fila india! vamos!!!!!!!!!!!!

Un besote preciosa!

Cristina dijo...

sí, por desgracia existen esos días, pero también existen los días buenos o muy buenos, así que la cosa se compensa un poco.
besitos!!!!

Anónimo dijo...

Uf, y tanto que esos días existen... La mayor parte de las veces me los tomo a coña, incluso pienso: Mira, con esto escribes un post. Hay otros que directamente te planteas pedir que se pare el mundo para bajarte.

Fuese como fuese, ya pasó ;)

Un beso!

Paços de Audiência dijo...

En resumen: hay días en los que es mejor no levantarse.