9 jun 2008

Pretendo hablarte y no decirte...

Supongo que quererte tanto me sienta bien. Esa, como otras, es una de mis tantas conclusiones sacadas de mi mundo, de tu mundo, de este pedacito de universo que emana de mi cabeza últimamente.


Seguimos sin encontrar las palabras precisas para el momento adecuado, ni el momento adecuado para darle cabida a esa conversación pendiente que surgió de aquel jueves especial, es cierto. También es cierto que mi miedo me ganó en la primera vuelta en este ring en que se transformó mi cabeza, mi corazón y, con ellos, tú. Esta supongo que es nuestra lucha, solo que a veces me parece luchar sola, porque me doy cuenta de que tu miedo te echó de la partida casi, estás al borde del silencio mientras mis palabras no quieren callar, pero lo hacen por estar amordazadas y atadas de pies y manos por el miedo, lástima.


Aun así, supongo que cada café, cada vez que mis ojos se asoman a la ventana de los tuyos, cada cruce, cada señal, cada sentimiento, cada palabra, cada mensaje, cada indirecta, cada sonrisa, cada dos minutos, me hace dibujar sonrisas en mi cara al pensar que vale la pena vivir todo esto porque me doy cuenta de que, aunque muchas veces los silencios me maten, estas son esas pequeñas grandes cosas que me hacen revivir.


Un café, dos personas, tres bromas, cuatro gestos, cinco miradas, seis sonrisas, siete intenciones, ocho trampolines para saltar al vacío, nueve miedos y diez indirectas directas al alma hacen que sonría una vez más al recordarlo. Tú también, lo sé, ya te voy conociendo, aunque eso te asuste, te gusta jugar al “nadie me conoce porque me encierro en mi mismo”. Por eso te pones nervioso cuando te miro fijamente a los ojos, por eso tiemblas cuando te digo que soy cobarde, porque sabes que tú lo eres y que así, no llegaremos a ninguna parte. Dejaste las riendas esperando a que yo las coja, ya las cogí hace mucho, solo que me falta impulso, aunque no ganas, a ti tampoco. Supongo que, a pesar del chico seguro que aparentas ser, escondes un niño asustadizo en ti.


“Dos días y me voy de viaje, 5 días”, me dices mientras conduzco y te miro por el rabillo del ojo. Observas cada gesto, cada semblante de mi cara esperando respuestas a tus preguntas. “te vas? Vaya...” te digo con una mezcla de tristeza y lucha interior, porque quiero decirte que odio que te marches cuando parece que todo va bien. Quisiera decirte que te quedes, porque me niego a estar culpándome por todo y por nada estos 5 días, pero no puedo, no debo, a fin de cuentas, no soy quien para pedirte eso...somos amigos, nos guste o no, no hemos sabido dar más pasos firmes desde aquello. Lo notas, notas esta paz que se fue de mi, sé que lo sabes, me guste o no, también me conoces más de lo que pienso. Sonríes, conseguiste tu objetivo: te echaré de menos, lo sabes, no es necesario que te lo diga con palabras, mi sonrisa apagada me delató. Sonrío, sé que ambos sabemos que está pasando aquí, solo que la decisión de dar un paso adelante por cada dos atrás nos supera, nos entrega a este querer y ¿no poder? .


Transcurre la tarde, recordando nuestras mentes aquello, de lo que todavía no hemos emitido juicio alguno ni decisión ninguna sobre tú y yo. Pretendo decirte que para mi fue especial, pero algo me lo impide, supongo que un choque de pensamientos con los tuyos, que, yendo por el mismo camino, tropezaron y acabaron chocando. Cambiamos de tema, uno que tenga que ver indirectamente con nosotros. Patente está el hecho de que ambos estamos asaltados por el miedo, por la inseguridad de no saber qué viene, resignados a avanzar de puntillas por si el miedo nos oye y nos jode. Si, nos jode, porque, sintiéndolo mucho, no encuentro otra palabra más...adecuada.


Despedida. Dos besos, aunque apunto está de ser uno,. A dos centímetros el uno del otro, lo dejamos por hoy, ni siquiera sé por qué, no importa, sigo sonriendo de camino a casa. Supongo que me doy cuenta de que cuando estoy contigo el tiempo vuela y eso, es lo único que me importa en este momento. Lo demás ya vendrá.


Martes, como dijiste, coges ese avión rumbo a casa de tu amigo, al que hace tiempo que no ves. Vas con tus amigos. Hablamos lunes por la noche, estás feliz y triste al mismo tiempo, preferiría no interpretar tus palabras porque quizá ya esté subida a mi nube, de la que no bajo últimamente. Pasan los días, me pesan en el calendario. Es sábado y no tengo noticias tuyas, a qué esperas?! Sé que estás esperando a que sea yo quien haga por saber de ti! estoy como en medio de un examen de matemáticas, sin saber qué hacer, en tierra de nadie, esperando un mensaje de mi angelito de la guarda que me diga qué debo hacer, cómo debo resolver esta derivada, que no tiene fórmula directa...o si? Después de 3 mensajes escritos consigo hacer un popurrí de los tres y crear uno decente, diciendo mucho sin apenas decir nada, sé que lo entenderás. Una hora. Dos. En mi bandeja de correo hay un mail, eres tú. Mi sonrisa anda campante por mi cara, que se tornó más rosada que de costumbre y mis ojos creo que empezaron a brillar de una forma...tonta? : ) No tenias saldo, así que le pediste prestado a tu amigo el ordenador, están todos allí, así que no te extiendes mucho. Me cuentas que aquello es precioso, que tienes mil millones de cosas que contarme, que decirme, que debería ir algún día a ese lugar del que tan bien hablas, me mandas besos y un “siento no extenderme más, pero...están todos aquí :S” Sonrío, porque, al igual que se dan codazos entre ellos por los pasillos cuando me ven, murmurando un “es ella, la de O...” sé que te los estarán dando a ti en ese momento. Quizá algún día tenga la oportunidad de decirles que el disimulo no va con ellos. Sigo sonriendo, me hace gracia todo esto, esta situación, tus amigos, las mías, los codazos, las sonrisas cómplices, las miradas, estos dos miedosos y esta historia...supongo que, como muchas otras cosas, esto también es especial...



Esperando tu llegada, cuelgo. Pi Pii Piii...





Por cierto, recuerdas? Sonaba esta canción...




7 comentarios:

krikri dijo...

jooo perdida... que bonito suena todo... y si... digo bonito porq a pesar de q no deis el paso estais ahi, luchando omo podeis para seguir hacia delante.... es muy bonito... además, me siento muy afin a ti... porq casi cuando tu empezaste una... empecé yo otra... diferente por las circunstancias... pero... el sentimiento el mismo.

Animo y que todo vaya bien, un besito!!

Perdida dijo...

Krikri: eso digo yo: jooooo...:) la verdad es que, a pesar de todo, esto lo sigo viendo igual de bonito que antes, o incluso más, si cabe. Me encanta sentirme así, aunque las circunstancias no siempre acompañen y tenga miedo, inseguridades y no avancemos mucho... De todas formas, si lo vives en tu piel, sabes de qué hablo, claro está :)

un beso y gracias!

Anónimo dijo...

Que bonito... aynssss se me escapan suspirosssss....

estais avanzando juntos, y eso es muy bonito!

No dejes de avanzar con él preciosa! muakssss

Un beso

Paços de Audiência dijo...

qué bonito es el amor... y que dure, y y dure-

Anónimo dijo...

Jooooo, me has hecho recordar tantas cosas que tenía enterradas, tantas cosas que había encerrado bajo llave, tantas cosas que quería olvidar. Para mí estos momentos fueron los más especiales, y lo de mayor incertidumbre, a veces sueño que vuelvo a esos días, solo aveces.

Chica arriesgaros, se ve a la legua que os queréis..dad el salto!! y a disfrutar.
besitos, me alegro verte tan happy xxxDDD

Anónimo dijo...

Sigo diciendo que me dan envidia todas esas emociones que cuentas. Me recuerdan a una época que ya terminó para mí pero que recuerdo con una sonrisa enorme.

Estoy con mi niña Aba, qué raro jeje, vais avanzando los dos, poquito a poco, pero los dos. No hace falta correr, ya corre el tiempo por vosotros cuando estais juntos.

Un besote nena

Yago Galleta dijo...

Entonces ya hay un lugar donde estar y unos sueños ganados. Enhorabuena, es increiblemente bello e importante eso. Que dure !!