25 sept 2008

The end, because big girls don't cry


Mientras las nubes se asentaron tras mi ventana, en mi habitación solo tiene cabida el colorido de mi vida, de mi yo, de mí.


Mientras nada parece, todo es. Mientras el olvido me hace una pequeña y corta visita, el recuerdo me da una bofetada sin más, por olvidarme de que se sentó a esperarme despierto cuando mi consciente me dejó de lado.


Mientras una suave brisa de aire fresco se cuela tras la persiana, el calor de la ilusión rebrota los prados de alegría, en los que un día planté semillas de felicidad.


Y es que, mientras crees que todo es y nada parece, todo parece y nada es. Y, sabes que? a pesar de todo, del olvido, del tiempo, del amor, del desamor, de la razón, de la sinrazón, de mí, de ti, de todo, me siento bien y eso, a fin de cuentas, es lo importante.


Qué preguntas? Dime. El nosotros? Lo dejé tirado en aquella cuneta, porque esa carretera era demasiado curva para la fina línea recta que rompió una y mil veces mi alma. Te das cuenta? Yo también sé ser feliz. Es cuestión de principios, de mis principios. Los tuyos los tiraste por el retrete de aquel bar. Y es que todo empieza y termina en el mismo lugar. Caprichosa que es la vida.


Y mientras escribo esto una voz en off me cuenta al oído que todo tiene un sentido, aunque mis ojos no lo vean por esta niebla que te empeñas en poner ante mí, entre tú y yo. Me cuenta que las esperas terminan por desesperar, que el tiempo es finito mientras los sentimientos pueden no serlo (o si). Me dice bien bajito que el sentido del que me habla no es el sentido que busqué, es el que es y no parece. Y sabes que? ES, y le creo. Lo veo. Me alejo. No huyo, solo me alejo. Y, aunque tú no lo sepas, la continuidad no depende ni de mí ni del tiempo. El tiempo es sabio, pero no dura para siempre. Paradojas de la vida, ya ves.


Qué siento? Nada. No siento nada. Me siento a mí misma, mi ego sube a la par que la tristeza, la melancolía, el tú, el nosotros, los recuerdos, bajan. Y me doy cuenta de que, así, paradójicamente, soy más feliz, aún sin ti, sin nada.








Efectivamente, tras la persiana de mi habitación, el Sol sigue brillando y mi sonrisa, también.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Uff... post dificil , muchas metaforas, pero me quedo con una cosa si tu feliz, al resto plin!

krikri dijo...

me alegro de q empieces a ver q el sol sigue fuera, brillando con fuerza aunq tu creyeras q no...

Soy de las personas que creen con firmeza que nada dura eternamente, ni el dolor, ni el amor... ni el tiempo..... solo tu yo interior, tu amor por ti misma debe de permanecer en ti y darte cuenta q nadie más puede pisotearlo a su antojo.

Muchos besos Perdi y malegro en serio q empieces a ver algo de luz

Anónimo dijo...

Nunca lo dudé :) Debajo de la tristeza seguías estando tú y, tarde o temprano, volverías a salir. Bienvenida de nuevo ;)

Un besito!

Yago Galleta dijo...

Una gran ironía: soledad y libertad tienen demasiadas cosas en común. A veces al corazón se le derrota un poquito embriagándole de libertad.

PD: ¡Gracias por los animos! Pero la verdad es que es demasiado dificil que la esperanza tenga recompensa ._.

Anónimo dijo...

Niiiiña!!

Tu post me recuerda a la frase que el otro día comentábamos; "no hay que estar feliz, sino serlo". Intentar, como te dicen por ahí arriba, descontaminarte de la tristeza que poco a poco nos amarga la existencia y vivir en paz, ya no con o hacia los demás sino con uno mismo, ése es el primer paso. Y tú lo estás consiguiendo. Enhorabuena!! :)

Besazos!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Ays pues si....el tiempo es el único que marca el final de las cosas y el lugar a donde llegar.Lo importante es que estás arriba, en la cresta de la ola, y feliz, mientras el pasado es llevado por la marea, bien lejos.