Cuando nada es y todo parece acaba convirtiéndose todo en nada, así, sin más.
Nada parece, cierto. Tan cierto como el lugar y el tiempo desde el que trato de lanzar todos mis suspiros al mar, para que se pierdan entre las olas, para que con la corriente vuelvan cuando deban hacerlo, sólo cuando deban.
Así que hoy no escribiré sobre el reencuentro, después de tanto y tanto tiempo, tan pocas ganas y tantas palabras vacías de sentido, como todo, como nada.
No hablaré de lo mucho que me sorprendió verte cuando mis ansias de decirte lo mucho que me arde el alma a cada segundo que la varilla de mi reloj cuenta “uno”, pretendían salir por mis labios.
No diré que mis palabras fueron oportunas cuando te maldecía a dos metros de ti, cuando la medida de mis distancias no fue la adecuada.
No contaré cada palabra que pudiste oír y creo no haber pronunciado con la intensidad precisa para que las oyeses o inlcuso pretendieras escucharlas.
No confesaré que sentí miedo a que lo hicieses. No mentiré diciendo que no solté un “mierda!” interior mientras mis manos temblaban, mi voz se estancaba y mi mirada se perdía tratando de escapar tan lejos como mis pies me permitieran el lujo de correr. No lo hice, llámame valiente, a veces lo soy, solo a veces.
Ni tan siquiera diré que pasé el bache. Te vi, me viste. Retos, lo llaman. Retarte a ti mientras me reto, lo llamo yo. Y pasé el reto, lo pasé. No te diré que no fui capaz de mirarte a los ojos sin recordar, a la vez que te maldigo, que te maldecía cuando allí estabas, cerca, más cerca de lo que pensaba...
No diré que no río al ver que para ti todo sigue igual mientras para mi algo se apagó, se quedó a oscuras esa habitación y, al encender la luz de mi vida, tú ya no estabas en ella. Paradojas de la vida, ya ves.
Mentiría si dijese que ahora no veo el sentido de todo esto, después de tanto, de tan poco, aunque en su momento lo afirmase. Tiene el sentido que cada cual quiera darle. Bienvenido a mi parecer: llora antes, ríe ahora.
Tú? No lo sé...y la verdad, no te diré que mi vida penda de ese hilo, la tuya me doy cuenta de que, quizá, si.
...me gusta verte reir aunque a veces me matas.
(...)
Infectado por ti cualquier lugar que hayamos pisado...


5 comentarios:
Querido amorcillo de los amoríos tolais; esto nos pasa porque hacemos gala de nuestras habilidades jartunas, y lo sabes. xDDDDDDDDDDDDDDDDD. De todas formas, si te oyó o si te dejó de oir da igual... al fin y al cabo es lo que piensas y eso no cambia esté o no esté delante así que no te preocupes de ressss!!!
PD: Si te hubiera oido, podría haber aprovechado la ocasión para contestarte ya que tú estabas siendo sincera contigo misma, ¿no crees? ;)
Besazos!!!!
Qué poco cuesta que una persona se meta en lo más profundo de tu alma, y cuánto cuesta que salga...
Pero al final sale, aunque cueste.
Bonita canción!!
Verás Perdi!
Las cosas nunca resultan ser como uno espera, pero bueno...la verdad es que si se enteró de algo le pasa por cotilla!!
No creo que fueras diciendo tonterias,sino más bien lo que tu piensas sobre algunos pequeños o no tan pequeños detalles de él y su vida, así que bueno si oyó algo...que lo diga ahora o calle, pero que no ande mareando de un lado para otro, tirando la piedra y escondiendo la mano...
ale! ahi queda eso!!
¬¬
Bss verdes!!
p.d: Llamamé xunga si quieres, pero es lo que pienso!
jaja, pues yo creo que lo superaste y además con nota alta. Y si te oyó pues mejor..yo se lo hubiese soltado delante de su cara :).
¡¡¡Qué complicados son los reencuentros jooo!!! los odio
En fin a ver si hablamos algún día que últimamente ando sin tiempo.
Besotes
La mejor venganza es la que llega sin buscarla. La de unas manos que no encuentran a las que un día las acariciaron... A las mismas manos a las que un día soltaron.
Cada cosa tiene su momento, hay gente que nunca aprenderá eso.
Un besito!
Publicar un comentario