11 jun 2009

Diario de una joven algo maniática I

Ando liada con mi propia vida. Creo q necesito contarle a mis subconsciente que no hay que temer a todas las novedades que se avecinan en mi vida. Dios! Olvidé que mi subconsciente no sé siquiera dónde lo dejé…en fin, da igual, empecemos.



Me llamo X, tengo 22 años, estudio gestión de no sé qué y soy casi diplomada en ello. Trabajo a tiempo parcial en una gran empresa dedicada, en su mayoría, a la moda y creo que es lo que menos esperaba en mi vida: que me preguntaran “profesión?” y tener que decir “dependienta” . Odio que nos llamen dependientas. Bueno, la verdad es que no diré que odio mi trabajo porque mentiría rotundamente, aunque odio tener que sonreír en momentos tristes porque así lo marque el manual de buenos modales aplicados a la atención al público, aunque yo le llamo manual de cómo hacerse la tonta sin llegar a serlo (cosa difícil para algunas, lo reconozco).


Soy de esas personas que creen que la vida es maravillosa hasta que se demuestre lo contrario, que sonríen traspasando los muros del desasosiego, de la tristeza o incluso del desamor. De esas personas que ordenan a su ser querido que sonría, porque no hay mejor terapia, cuando ella misma se olvida de sonreírse frente al espejo. De esas personas que, cuando verdaderamente están tristes, se nota.


Tengo un blog, en el que me hago llamar Perdida. Lo creé por necesidad de expresarme, como una terapia, como una forma de leer mis propios pensamientos. La verdad es que en él me siento cómoda, porque es como abrir las puertas de mi casa a todo el mundo y eso, ya de por sí, me parece genial, aunque me haya traído más de un quebradero de cabeza y algún que otro “casi descubrimiento” de mi verdadera identidad, cosa que me asusta.


Conservo mi anonimato y ni siquiera sé muy bien por qué. Supongo que me hace libre. Y me gusta.


A mis 22 años sólo me he enamorado un par de veces y ambas fueron maravillosas mientras duraron, aunque duraron poco. Soy una sentimental. Tanto que a veces me resulto insoportable. Será la poca costumbre de auto soportarme. No lo sé.



La vida me la juega de vez en cuando, sobretodo en el terreno amoroso. Aunque, como todo, supongo que yo también influí de algún modo, a que todo pintase así y acabara sonando a punto y final. Es posible.


Mi madre dice que soy demasiado tonta como para saber llevar una relación a buen puerto, aunque en realidad quiere decir demasiado ñoña. Y tiene razón. Aunque eso viene de serie, no lo puedo evitar. Ni quiero.

Mi madre es de esas personas que creen que todo es mucho más fácil de lo que yo lo hago, de esas personas que no ven paredes donde no las hay, que se olvidan de vez en cuando de los sentimientos flotantes en el aire para dejar los pies en el suelo y bajar de esa nube de un golpe seco y certero contra el suelo. Mi padre, en cambio, es de esas personas que creen que todo es estupendo, sobre todo el mundo de los sentimientos. Si, un hombre sentimental. De todo hay en la viña del señor…

Mi padre siempre trata de darle la vuelta a la tortilla del mismo lado, sin que nada cambie pero, a la vez, cambie todo. Trata de hacerme sonreír dulcemente con sus charlas sobre cómo salir de mis propios embudos amorosos. Y, la verdad, me entiende mejor que yo misma.

Me hacen sentir bien ambos, porque son dispares completamente. Y, si algo tienen claro, es que merezco ser feliz y dejarme de bobadas. Ojalá yo lo tuviera tan claro!

Me encanta agobiarme por eso que mi madre llama tonterías, como el azul del cielo o las nubes en mi tejado. Algunos dicen que estoy loca, porque pienso tanto en las cosas que le doy mil vueltas para acabar en el mismo punto de partida. Yo prefiero pensar que soy alocadamente cuerda. Queda mejor, aunque sigo en mi nube.


(continuará...)

5 comentarios:

Beatriz Fernández dijo...

Mientras lo leía me daba la sensación de que estaba leyendo mi propia mente...pues sí, lo que necesitamos es querernos un poquito más para darnos cuenta de que nos merecemos lo mejor del mundo, y, como bien has dicho, dejarnos de bobadas.

y la canción...sin palabras, mi película favorita!!

1beso!

Ezne dijo...

el anonimato da libertad. Está claro, a mi también me disgustaría (sobre todo cuando no era Ezne :P) que descubrieran mi identidad...

Este es un mundo de locos que se creen cuerdos y cuerdos que creen estar locos... el único secreto es vivir sin renunciar a la parte esencial de la vida: Uno mismo.

Sigue sonriendo, mirando el cielo y las nubes.

Un beso

nina dijo...

Yo creo que me resultaría imposible ser del todo anónima. Reconozco que siempre, especialmente como Luna, hay cosas que me delatan. Es raro, porque por una parte quiero ser transparente y mi yo real está demasiado presente en cada letra del blog; pero por otra parte, por mi trabajo, no me gustaría nada que alguien me encontrase.

Yo también me considero demasiado ñoña a veces; otras demasiado frías. A veces intento buscarle sentidos ocultos a todo hasta el punto de creer que me voy a volver loca si no consigo dejar de pensar. Será el cromosoma X...

Tengo ganas de la próxima entrega, a ver si descubro algo de perdida que me rompa los esquemas :)

Un besito

Dinámico dijo...

Y
U
H
UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!!!!!

Una Perdi JARTACA!!!! Asín me gusta... queremos segunda parte ya porque nos corroe el morbo (y quien lo niegue, miente descaradamente).

Bienvenida a la dinámica de los caos; cuando le pilles el punto no podrás desengancharte ;)

Besazos!!

psicopive dijo...

Me a encantado,descubrir un poquito de ti,la vida por lo menos para mi se trata de ser feliz,que las amarguras ya vienen solas y como te dicen tus padres,las cosas son mas simples de lo que creemos,aunque nos empeñemos en complicarlas,me alegro de haberte conocido un poquito mas,esperamos la siguiente entrega.