A veces pienso que si mi vida tuviese que resumirse en unas pocas líneas, serían demasiado. Demasiado pocas.
Hoy andaba por el centro de la ciudad, mp3 en mis oídos, decidida a olvidarme de muchas cosas, entre otras, de los exámenes, que parece que me acechan y no solo académicamente hablando. Escapando de los problemas, de las preocupaciones, del estrés, de mí, de F, de sus ausencias, de mis presencias, de todo.
Hoy pensé que la vida, sin querer, se me iba de las manos, entre tanto en qué pensar. Hoy pasé por delante de tu casa y esta vez no nos encontramos. La verdad es que tiemblo cada vez que mis pasos deben pasar por aquel portal, por aquella micro ciudad en la que una vez te encontré y pensaba me quedaría, pero no fue así. Nada fue así.
Si hay algo que juré en balde, es el olvido. Firmé la paz con el olvido, como hoy la firmé contigo, sin saber muy bien por qué. Y es que tienes la capacidad de aparecer cuando menos lo espero y quiero. Tienes esa curiosa capacidad de desparecer cuando más te necesito. Cuando todo aprieta, huyes. Se te da bien. A mí, al parecer, no se me da tan bien huir….de ti. Jugamos al gato y al ratón y, sin saber muy bien cómo, sigo siendo el ratón, aunque con más carácter, menos inocencia y algo más de eso que llaman amor propio.
El surrealismo se apodera de mi vida, de mi extraña vida, repleta de reencuentros que, si no fuese porque sé que los he vivido, pensaría que son fruto de mi amplia imaginación. Y nos volvemos a encontrar, una y otra vez, aún después de dos años, y no me duele, solo me hace recordar. Debí aprender a olvidar, pero no supe. No sé si sé. No sé si alguna vez quise, realmente.
Y vuelves. Vuelves con las conversaciones hasta las dos de la madrugada, en plena época de exámenes, tan nefastas para los dos. Vuelves contigo, pero sinmigo. Y parece que no haya pasado el tiempo. Vuelves con tristeza, arrasando con mis alegrías. Vuelves a por compasión, tal vez, y yo, de eso, parece que no ando tan escasa como dije. Vuelves con un “lo siento” hoy que ayer me sonó mudo. Hoy no.
Vuelves con palabras no bonitas, sino precisas, necesarias, con sentido hoy, cuando lo podían haber tenido ayer. Aludes a otro tiempo, a aquellos lugares, a aquellas situaciones. Me haces recordar aquellas risas, aquel día de lluvia en el que empezó todo, hasta los finales; y vuelves a dedicarme ese poquito de ti que hacía tiempo no veía, ni siquiera quería. Vuelves, vuelves, vuelves…y yo ni siquiera sé si quiero que sigas aquí, conmigo, cuando yo estaba tan bien sin ti. Esta vez no sé si invito al olvido. Esta vez no. Me sirve de bien poco, ya ves.
Vuelves con una canción, con una letra y una intención. Tu intención la conozco. Te conozco. No sé si me gusta, solo sé que me descoloca. La letra es la clave y la canción…a pesar de todo, me gusta.
Y es que, querido, la vida te ha golpeado firmemente donde un día me golpeó a mí. Y es entonces cuando valoras aquello que tuviste y no tienes. Es entonces cuando lloras, cuando gritas, cuando sopesas, cuando vuelves. Y ahora me toca a mí, me pasas la pelota, y no sé si quiero volver a jugar. Encerré las reglas del juego en aquel cajón y yo, sin ellas, ya no juego…contigo.
Sabes qué es lo peor? Que la letra, como tantas otras cosas, me gusta. Me gusta toda ella. Como dice, ”mis problemas sabes que se llaman tú”. Nada podría ser más oportuno. Típico de tí, no sé de qué me sorprendo.
Dicen que hay personas que escriben un blog por necesidad de auto compadecerse. No es mi caso. Lo mío es auto terapia…respirar, espirar…respirar, espirar…


4 comentarios:
Comprensible. En realidad no. Pero pasa; es un misterio. Así es la vida, así que suerte con ello.
Lo mejor, la canción dálmata*
Besos!
Es una pena darse cuenta de lo que vale algo cuando se pierde, no cuando se tiene.
Quizá sea el momento de dar el portazo definitivo, no?
Sinceramente, antes de autocompadecerte, me parece genial esa forma de exteriorizar las sensaciones y los sentimientos, como tu dices es la forma de respirar...o de gritar!
Besotes!
Resulta complicado creer que has conseguido poner cada sentimiento en su lugar, y llega alguien y te descoloca todo...
Ánimo!
Besos!
Y nos volvemos a encontrar, una y otra vez, aún después de dos años, y no me duele, solo me hace recordar. Debí aprender a olvidar, pero no supe. No sé si sé. No sé si alguna vez quise, realmente..
De verdad parece que lo haya escrito yo por lo identificada que me sentiría hace cosa de un año.. Es curioso ver cómo evoluciona todo; como sin quererlo, la vida te pone en el mismo punto de partida.. aunque con más experiencia y más amor propio.
Por cosas como esta pienso que la vida es injusta.. Tú misma llegas a hacerte daño, autoconvenciéndote de que está superado cuando no es así.. Luego lo ves, y entonces se te viene el mundo encima.. Porque si has querido de verdad, olvidar es demasiado complicado..
En fin, mucho ánimo Perdi! Besitos! :)
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