17 ago 2008

Lying, anywhere, anyone...



Juego a vivir, aunque el juego de mi vida me deje fuera. Pretendo dar fuerzas a los demás cuando a mi me faltan, escasean en mi desde hace un tiempo...Trato...trato de no pensar, de no sentir, de no recordar nada, ni siquiera las sonrisas en medio de mis tempestades...Trato de no llorar, incluso de ponerme la armadura anti-dolor, anti-ellos, anti...anti-todo...es cierto, me conoces, no estoy bien, no lo estoy!!! Aún así mi vaso de agua sigue aumentando en volumen y yo sigo ahogándome en él, porque el barquito que hicimos para estas ocasiones y alguna otra, ya no me sirve. Se rompió. Demasiada marea alta estos días en mis ojos.

Rompo en llanto una vez más. Sin consuelo aparente. Inundaciones. Llevas chaleco salvavidas? Pinchado. Me hundo.


“Cuánto más alto subas, más grande será la caída”...gran reflexión la mía, aquel día, cuando me repetía eso una y otra vez cada vez que sonreía ilusa, que el brillo estúpido de mi mirada me delataba. Caí desde el piso mil ciento tres de mi torre. Ya ves, sólo tenía mil ciento dos. Subí demasiado alto, a la azotea, el golpe dejó a mi alma hecha pedacitos, pequeños cachitos de vida, de ilusión, de sonrisas...de mi yo ilusa, de todo...


Aquel yo murió. Murió en aquel mismo instante en que me empezó a doler el alma, en que empecé a aprender a llevarla a rastras tras de mi y no conmigo. El peso ahoga, es cierto, ahoga hasta niveles inimaginables...me canso de ser la fuerte, me canso de decir que estoy bien. Me canso de decir que se me deje respirar las moléculas de aire que, de vez en cuando, entran en mi atmósfera, porque la reduje a eso, a poco. Me canso de todo, si, de todo. Me canso de decir que no estaré cuando él vuelva. Me canso de no saber qué hacer ante una de sus sonrisas, si tatuarle la marca de la palma de mi mano en su fina piel o besarle sin más, fruto de eso que guardo dentro de mí y que no quiero que salga. Me haría débil, me niego. Punto.


Creo que si me hubiese pasado una apisonadora por encima me sentiría mejor, con más fuerzas para levantarme, con alguna sonrisa, aunque triste y con ánimos para dar y vender. Se me cayó el universo encima, el mío, el que yo misma cree con mis propias manos, ese en el que todo iría bien. Que bien me mentí...perfecto, me dije.


Mi madre dice que de errores nacen los sabios. Si, puede que tenga razón, las madres siempre la tienen, dicen...curioso es el hecho de que me considere el ser más estúpido que haya sobre la faz de la Tierra, engañada, pisoteada, jodida, con los ojos inundados de lágrimas amargas y con sentimientos al borde del suicidio. Si, estoy bien. Si, debo ser una gran sabia.


Hoy me han preguntado una vez más el por qué de un barquito de goma encima de mi mesa. “para navegar por los mares de la ilusión”, me gustaría contestar. Ese era su objetivo, para eso me lo regalaste, amiga mía...sonrío tristemente al recordar todo aquello, las sonrisas sin sentido, la ilusión, mi reloj, que contaba los segundos para verle, mis nervios y mi incredulidad al verle sentado, esperando a la salida de clase, como quien espera a alguien especial...estúpida, me llamo una y otra vez, sin remedio, hoy nada me consuela. Hoy...hoy no sé siquiera si quiero volver a verle o solo odiarle, o solo quererle...hoy...todavía me pregunto cual era su juego, cual era el mío, cual era el nuestro, si alguna vez lo hubo...hoy...hoy me abandono a la decepción, me encierro en mi soledad y me encarcelo en mis propios sentimientos, si alguno vivo queda: murieron por el camino, se les acabaron las fuerzas para seguir dibujando sonrisas más que estúpidas en mi cara.


Y es que hoy me preguntaron por el amor, por mi vida, por mí. Contesté un “todo bien”, como fiel respuesta, como mentira descomunal. Podría haberles dicho que quiero matar a Cupido, que mi vida volcó en una curva, y que hoy mejor no preguntar por mí, es lo más sensato. No puedo. Soy fuerte, soy yo, soy Perdida, la buena de la película, la estúpida sin fronteras...si, estoy bien.


“El amor te sienta bien”, me dijeron hace un tiempo...el desamor me sienta tan mal que siento que, sin apenas darme cuenta, me encontré disfrazada de payaso en medio de este circo.


Hoy me dieron un abrazo y he sentido que, en mucho tiempo, lo necesitaba más que el propio aire que respiro. Hoy me dieron un beso en la frente, sin más, y, de una forma infantil, me he sentido bien por unos instantes.


Hoy...hoy me di cuenta de que todo esto no es para mí, de que esta historia no va conmigo, de que me he dejado algo por el camino y de que ese algo soy yo.




Hoy...no necesito que digas nada, que sientas nada, que pienses nada, solo que leas, porque mis letras son la expresión de las palabras que no logran salir de mis labios. Escribo por no gritar. Grito en silencio, lo oyes?




Si, estoy bien. Si, sé mentir.

4 comentarios:

Beatriz Fernández dijo...

"Ella se ha cansado de tirar la toalla, y se va quitando poco a poco las telarañas."

Muchas veces parece que a las mujeres nos gusta sufrir...siempre acercándonos a quien sabemos que, tarde o temprano, nos hará daño.

Pero "hoy te vas a querer como nadie te ha sabido querer".

Sólo hay una persona que nunca te va a fallar...y esa eres tú misma. Aunque duela, es así. Así que no te falles a ti misma.

Saludos! Y, por cierto, me gusta mucho como escribes! :-)

Anónimo dijo...

de verdad mientes?...crees que nos mientes?...yo no lo creo.

...tira el barco por la ventana o guardalo en un cajón, resulta que solo es eso un objeto que no tiene sentido si tu no quieres darselo...

Preparate, que las cosas cambian, ánimo!!

bss

Anónimo dijo...

Pues entonces hoy no digo nada, sólo te mando un beso enorme, también en la frente si quieres.

Anónimo dijo...

Hola Perdi!!
Después de leer tu post me he quedado sin palabras. Hay tantas frases que he leído, que siguen retumbando en mi cabeza sin descanso. Reconozco la sensación de caer del piso mil ciento tres...y además sin paracaídas y sin colchoneta que te espere al fondo....y aunque ahora parezca que no puedes respirar ni soportar esto, lo harás.

Llora si tienes que llorar, grita si tienes qué hacerlo,y no mientas porque solo conseguirás engañarte a ti misma.

besitos miles