11 ago 2008

Toc toc...se puede?


Con un montón de sueños rotos, dibujo un millón de imágenes que describirán mi destino, todavía no perdido.


Con los ojitos empapados del ayer, me ahogo en el hoy, navego por mi mañana...


Con estas nubes que pusiste aquí, sobre mi cabeza, he discutido tanto que creo que dejarán de incordiarme, al menos en un tiempo...


Con el Sol yo misma firmé mi rendición: le veré, aunque sus rayos me cieguen...


Perdida en la confusión, la claridad me aborda hoy más que nunca, mañana más que el ayer.


Recuerdos guardados en fotos que un día creí importantes, por ser momentos, más que imágenes, simples instantes...aprendo a diferenciar “instante” de “momento”, hoy si, ayer no lo pensaba, mañana ni lo recordaré.


Cobardía la que debería haber sacado del cajón más veces, aunque de poco me sirviera, aunque estuviera ligada a fracaso inminente. De poco sirvió, fracasé igualmente, solo que tengo una cicatriz más: la tuya. La mía va cerrando, aunque escueza, aunque duela.


Los mensajes, los emails, las llamadas, las imágenes en blanco y negro, las sonrisas, los llantos...todo lo guardo en un cajón, apartado de mi realidad, de esta realidad que viene y que recibiré con los brazos abiertos. Aquella que me dice que, pase lo que pase, todo irá bien: me lo merezco, no me mereces.


Las ganas de verte pasaron a ganas de odiarte para no tener que recordarte, aunque en el fondo no quiera, muy en el fondo...


Príncipe azul, quien lo diría...quien más azul que tú? , me preguntaría hace no mucho...ahora me pregunto por qué pasaste a ser un personaje secundario, aunque no quería, aunque no pareciese que querías.


Princesa de tu cuento, del mío, que más da? La única que mantenía vivo su personaje era yo. La historia transcurrió por sí sola. El juego? Tuyo. El ganador? Yo, a la larga, yo, dame tiempo...


Una sonrisa cansada. Un tú. Un yo. Un nada. Un futuro: el mío, que me llama a la puerta de casa. Le abro.


Un error. El mío? No, el tuyo...quizá fui tu peor error, de ahí que todo vaya así.



Yo, mi, me...sin ti.





Ahora si: he vuelto : )





3 comentarios:

Beatriz Fernández dijo...

Cuando una puerta se cierra, otra se abre.

Ponte guapa, vístete la mejor de tus sonrisas y sal a la calle a comerte el mundo.

Las cosas pasan por alguna razón...y no pienses en los comienzos o en los finales, piensa en los instantes...eso es lo que se te tiene que quedar grabado.

Saludos!

Anónimo dijo...

Ays Perdi!! Cierra bien ese cajón con llave y no vuelvas a abrirlo!!!!!!!!
Píntate un futuro de color y alegría, que es lo que te mereces.
Fuiste una gran princesa, solo que el príncipe no supo estar a la altura. ¿Error? Nunca, y si lo fue...aprende.

Besitos

Anónimo dijo...

Cada final es un nuevo comienzo. Échale ganas y sal a por todas. En toda obra siempre hay al menos un protagonista. Nunca dudes que en la tuya lo eres tú.

Un besote