9 feb 2009

El mundo...mi mundo




La vida es algo más que una sucesión de momentos que vivir. Eso es algo que tengo presente cada despertar. Cada día. Cada minuto. Cada bocanada de aire que respiro.


A veces nos olvidamos del verdadero sentido de todo esto: de esto, de aquello…

A veces pensamos que el mundo se limita a las cuatro paredes entre las que, por alguna extraña razón, acabamos encerrados.


Mientras escucho de fondo alguna canción que forma mi propia banda sonora, me doy cuenta, con el tiempo y alguna patada acompañada de una sonrisa, de que el tiempo pasa. Pasa de largo, si te descuidas. Y ni siquiera le puedes decir un adiós con una lágrima.


Cada día tachado en mi calendario supone un día menos que aprovechar al máximo y solo me resta darme cuenta de que, aquello que decía aquella canción, vivir es algo más que respirar, tenía razón. Una vez más. Otra más.


Y me doy cuenta de que quiero vivir, en su sentido más pleno. Porque siento que tengo las fuerzas que tantas veces me fallaron para sonreírle al mundo aunque la sonrisa no sea recíproca alguna vez. Me doy cuenta de que la felicidad son tantas pequeñas cosas…que las alegrías suponen tanto sentimiento…y que, las lágrimas, no tienen cabida si no es en el olvido más inmediato, junto con todo aquello que me hizo derramarlas.


Hoy, guardado todo bajo llave, guardo la llave en el cajón del olvido. Abro el armario de la nueva vida. Esa en la que hay tanto por hacer…tantas cosas! Y recojo del tendedero esas ganas que dejé aireadas allí por miedo a que se sobrecargaran en exceso. Salgo al rellano de mi vida y encuentro esa caja. La misma en la que un día guardé el valor, el ímpetu. Una vez sentada aquí, en la cama, la abro. Está ahí. Sigue estando ahí todo, tal como lo dejé: el valor, el ímpetu, la alegría, las ganas, yo misma…


Y es entonces cuando me doy cuenta de que, quizá, la vida es aquello que tú quieras que sea. Que debes pintarla a tu gusto y que, de vez en cuando, no vienen mal esas gafas rosas que le dan a todo ese tinte perfecto.


Y me doy cuenta de que todo comienza a tener sentido: desde los reencuentros inesperados hasta los nuevos sentimientos latentes en el alma.



Y es que, la vida, me está retando. Lo que no sabe es que, esta vez, no me quedaré atrás.




“…el mundo no se ha parado ni un momento…!!!”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aqui tienes presente a una más de esa filosofia.

La vida son momentos, instantes que se guardan en un caja (el corazón) y en el momento en el que nos da miedo sufrir también dejamos fuera de esa caja la alegria y la felicidad.

El mundo no para, no, ni el tiempo nos espera, es por eso que venga lo que venga, estar atentos, no vaya a ser que nos perdamos algo estupendo por estar cerrando los ojos con miedo.

Un besito niña

krikri dijo...

alguna vez aparcaste esas ganas??? siempre me las trasmites.... aunq estes un poko mas bajoncilla.... pero siempre tienes ese carisma q hace ver lo bueno de todo... incluso de lo q parece q no hay.

Un besito perdi!!!