23 oct 2009

Diario de una joven algo maniática IX : los comienzos

Puede suceder, un buen día, como tantos que se suceden en mi, a veces, extraña o, cuanto menos, diferente vida, que te levantes con el pie, como dice mi madre, izquierdo. Las madres…qué sabias son! Saben hasta los milímetros de tu cutis, además de ser Nostradamus, en sus ratos libres. Y es que, por si alguien no lo sabe, las madres son esos seres únicos, auténticos, que lo saben todo, TODO. Aquí la auténtica no soy yo, no! Es mi madre.


Bueno, a lo que íbamos, que me voy por los cerros de Úbeda y no hay quien me devuelva a Levante…hay días en los que todo es negro, como tantos otros en mi vida. Situaciones por las que no te gustaría tener el gusto de pasar, pero te esperan a la vuelta de la esquina, jugando al escondite contigo. Cuando menos te lo esperas, te sorprenden. Cucu! Digamos que estoy pasando por una de esas situaciones. Digamos que sujeto A tiene algo que ver. Digamos que mi amigo también tiene bastante que ver y, acabaremos por decir que a mí me hace gracia todo esto, así que no, no me levanté con el pie izquierdo, como la gran conocedora de todo intuye. (JA! Esta vez no acertaste!!! )

Y es que, como aquella famosa ley de Murphy, si algo puede salir mal, saldrá. Pero yo la modifico y pienso: y si no sabes si está saliendo mal? Y te das cuenta de que, aunque no quieras, todas tus tonterías, las suyas, las vuestras, te sugieren algo más que un “gracias”, como ya dije en su día: ahora añadimos una sonrisa, un guiño y Dios sabe qué más.


Pongamos la situación 1, ocurrida ayer mismo, sin ir mucho más lejos. Pongamos que estamos en un ascensor. Si, en un ascensor, aquel sitio donde todos nos ponemos tontos, miramos a todos lados sin saber muy bien por dónde salir, menos mirar a nuestra derecha, donde está aquella persona con quien preferirías no tener ninguna situación tan íntima como aquellos momentos que se te pueden pasar por la cabeza. Si, ESE ascensor. Y si, con sujeto A, curiosamente. Una amena conversación surge, como de la nada más absoluta, convirtiendo mi subida (en el ascensor) en algo más agradable que aquellas situaciones en las que solo quieres morir, digooo….escapar. Me hace reír, cosa poco difícil en mí. Ríe. Le encanta verme reír, como tantas otras facetas mías, a juzgar por sus múltiples sonrisas, sus tantas miradas furtivas, su predisposición a estar a la que cae y, sobretodo, si cae, recogerlo y entregármelo cual caballero andante.

Llegados a este punto, tras estudiar la situación, haber salido de tal ascensor conflictivo y haberle sonreído, sin darme cuenta más de 3 veces consecutivas. Entramos en aquel antro: la clase. En clase la situación es distinta. Él allí, yo aquí…parece que no hay peligro. Pero…Qué pensar cuando, sin ton ni son, abandona a sus amigos para no dejar libre la silla de mi lado? No creo que sea por pena al desaprovechamiento del material escolar…no, señores, no lo es. Hay cena de clase y sus pretensiones son que acuda, entre otras muchas. Aquellas famosas formas de socializarse amablemente, de pillar cacho quienes quieran y de aquello que llaman “conocerse”. Me comenta que irá y me propone incluso retardar el horario para que pueda llegar a tiempo de mi maravilloso empleo. No me es posible ir, aunque quisiera, pero prometo no perderme la próxima. Sonríe por sonreír, porque no le hace ni pajolera (si, una es fina) gracia. Sonrío. Qué maja soy! Creo que lo he arreglado…aleluya! Comenzaba a sentirme hasta mal. Me cae bien y, sin mentir, diré que hasta me hace gracia todo esto, no sé muy bien en qué sentido, pero me la hace. Trato de adivinar en qué sentido se la hará a él…prefiero no pensar. Out!


Y, hablando de todo un poco, que no es tan poco, llegamos a mi amigo. Sí, mi amigo, aquel que aplica aquel dicho popular tan a rajatabla: “cuanto más amigo, más me arrimo” (con alguna pequeña modificación, si). Mi amigo es de ese tipo de personas que son felices de flor en flor, como las abejas. Y no es que tenga rayitas amarillas y negras, por muy moreno que sea, no. Es que es más golfo que el jefe de Bridget Jones en aquella película.

Entre bromas y, sin saber muy por qué, acaba confesándome que, todo aquello que yo creí bromas en su momento, fruto de una noche repleta de alcohol y la vejiga llena, no lo eran tanto. Perfecto. Mi amigo desde que tenía cinco años, proponiéndome algo más que una bonita amistad y que, a su vez, no se trate de ningún tipo de relación seria (se me sigue ahí fuera?). Vamos, que no es que tenga una empanada mental sobre por quien decidirme, no. Porque si no me decido, mejor. Tengo un lio de tres pares de coj…por no saber muy bien si es una bromita de mi caprichoso destino o soy yo, que soy así de espléndida...prefiero pensar que soy yo, que soy una estupenda…


Pero, esto, como todo, el tiempo acabará por resolverlo. Yo, mientras tanto, me siento a ver esta película que protagonizo, que parece que me va gustando, aunque sea un poco. A la próxima cena debo ir…si, debo.




"...Te vendo mi calma, total..pa que la quiero!Si solo se dedica a interrumpir (...)

Ves? es tan fácil perder la cabeza..."

7 comentarios:

Buen Destino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Beatriz Fernández dijo...

Ni se te ocurra perdértela!! Mientras tu película va rodando su siguiente escena, tú disfruta del día a día!! Y no dejes que te mareen...

Saludos!!

p.d. Buen Destino es mi blog de grupo, este es el mío personal, por eso he eliminado la entrada...equivocación

Waxiwi dijo...

Ufff! La verdad es que me tienes intrigado, esperando el próximo capítulo...esto parece un culebrón y me estoy enganchando...

Jjejejejje! Muchos besos!

Anónimo dijo...

asi es nena, alguna vez toca sentarte y disfrutar del panorama, que a ti se te presenta muy eso, de culebron, pero te veo contenta, a quien no le gusta sentirse el centro de atención aunke sea de dos mundos, lo ke yo digo, sonrie, pestañea y disfruta, si es k cuando una vale .....un beso

Lúa dijo...

Vaya.. creo que alguien levanta pasiones allí por donde va! :P ..
Una amiga está pasando por una situación muy similar a la del señor A. Vamos, que cambia "clase" por trabajo.. "ascensor" por coche de empresa y "cena de clase" por cena de trabajo y lo demás coincide.

Luego miro el calendario y veo que las clases empezaron .. mmm.. ¿hace un mes? .. Y me pregunto: "¿Una de cena de clase? ¿ya?.." ¡No es justo!.. ¿Por qué a tí te tocan los compañeros enrollados y yo todavía intento aprenderme sus nombres? jaja!..
De todas formas promete.. Debes disfrutar de este momento Perdi..
Un beso, y perdón por los errores ortográficos pero voy con un poco de prisa!! :)

PD: Si, a la próxima cena de clase tienes que ir.. ¡quién sabe lo que puedes perderte!

Joyce dijo...

Dos horas de película dan para mucho, y esto va por el principio, así que simplemente... disfruta! eres la protagonista, no hay un guionista detrás, y puedes elegir tu papel...

Besos!

Coco. dijo...

Qué cierto, ¿qué hay que no sepan las madres? xD

Mmm, hace bastante que no escribes. Esperamos siguiente capítulo! ;)