A veces la vida te da una tregua, o dos. Supongo que, si comenzase a enumerar todos y cada uno de los asuntos y problemas que me rondan la mente, distintos de los que aquí narro normalmente, más de uno saldría, disimuladamente y sin ser visto, por la puerta de atrás. Pero es obvio que no comencé un blog para esto, ni siquiera para agradar a nadie, quizá solo porque me vi en la necesidad de escribir todo aquello que me rondaba la mente, independientemente de lo demás.
Hace no mucho me rondó la idea de cerrar la persiana y colgar el cartel de “cerrado” en este post, en este mismo, el cual sería el último de mi existencia como blogger , al menos conocida.
Estaba prácticamente decidida. La simple y mera posibilidad existente de ser descubierta me aterra y cada día, sin apenas darme cuenta, estoy un poquito más cerca. El círculo se cierra, Fulanito me termina conociendo y Fulanito conoce a Menganito, que, casualmente, me conoce en persona…y un largo etcétera imposible de enumerar aquí y ahora, y siento que me asfixia. Y es que si a alguien le gusta ser conocido, a mi cada vez me gusta menos, al menos fuera de esta pantalla.
Odio los “casis”, los “tengo un blog, Perdi! Sabes lo que es eso? A ver si encuentro algunos que me gusten y los sigo!” y piensas que, en una de esas, puede que, entre tantos que hay en este mundo virtual, tu amiga, conocida, vecina o, incluso compañera, dé con el tuyo. Y es que una vive en un pañuelo lleno de mocos, como algo habéis leído por estas líneas de mi blog y, sin saber muy bien cómo, todos los mocos acaban dando conmigo…
Pensé incluso en la posibilidad de que O o F o cualquiera de los personajes que aparecen en mis historias den con esto y, sin saber a ciencia cierta cómo, me descubran y, como diría mi madre, se descubra todo el pastel. Todos los momentos dedicados, todas las historias narradas, las letras en blanco, los momentos que parecieron vacíos y eran plenos…no me arrepiento ni de una sola de las letras que aparecen en todos y cada uno de mis posts, pero reconozco mis miedos y ése es uno de ellos. Fíjate, qué tontería, eh? Valiente para la vida, cobarde para minudeces… (O quizá no lo sean tanto)

Así que, llegados a este punto he de decir que reflexioné sobre ello largo y también tendido, y esta es mi casa en la red: escribo lo que quiero, como quiero y para quien quiero. Escribo aquello que me ronda la mente, o quizá aquello que se puede contar sin que parezca una tragedia o la casa de la pradera (porque de todo hay). Y hoy, si me descubren o no, poco importa, porque hoy esto es mío y, como aquel anuncio, yo me lo guiso y yo me lo como.
Quien no guste que abandone el barco; porque cambiamos el rumbo, vuelvo a tener el timón en mis manos y de mis labios sale un: re-bienvenidos, porque esto…no ha hecho más que comenzar.
Hace no mucho me rondó la idea de cerrar la persiana y colgar el cartel de “cerrado” en este post, en este mismo, el cual sería el último de mi existencia como blogger , al menos conocida.
Estaba prácticamente decidida. La simple y mera posibilidad existente de ser descubierta me aterra y cada día, sin apenas darme cuenta, estoy un poquito más cerca. El círculo se cierra, Fulanito me termina conociendo y Fulanito conoce a Menganito, que, casualmente, me conoce en persona…y un largo etcétera imposible de enumerar aquí y ahora, y siento que me asfixia. Y es que si a alguien le gusta ser conocido, a mi cada vez me gusta menos, al menos fuera de esta pantalla.
Odio los “casis”, los “tengo un blog, Perdi! Sabes lo que es eso? A ver si encuentro algunos que me gusten y los sigo!” y piensas que, en una de esas, puede que, entre tantos que hay en este mundo virtual, tu amiga, conocida, vecina o, incluso compañera, dé con el tuyo. Y es que una vive en un pañuelo lleno de mocos, como algo habéis leído por estas líneas de mi blog y, sin saber muy bien cómo, todos los mocos acaban dando conmigo…
Pensé incluso en la posibilidad de que O o F o cualquiera de los personajes que aparecen en mis historias den con esto y, sin saber a ciencia cierta cómo, me descubran y, como diría mi madre, se descubra todo el pastel. Todos los momentos dedicados, todas las historias narradas, las letras en blanco, los momentos que parecieron vacíos y eran plenos…no me arrepiento ni de una sola de las letras que aparecen en todos y cada uno de mis posts, pero reconozco mis miedos y ése es uno de ellos. Fíjate, qué tontería, eh? Valiente para la vida, cobarde para minudeces… (O quizá no lo sean tanto)

Así que, llegados a este punto he de decir que reflexioné sobre ello largo y también tendido, y esta es mi casa en la red: escribo lo que quiero, como quiero y para quien quiero. Escribo aquello que me ronda la mente, o quizá aquello que se puede contar sin que parezca una tragedia o la casa de la pradera (porque de todo hay). Y hoy, si me descubren o no, poco importa, porque hoy esto es mío y, como aquel anuncio, yo me lo guiso y yo me lo como.
Quien no guste que abandone el barco; porque cambiamos el rumbo, vuelvo a tener el timón en mis manos y de mis labios sale un: re-bienvenidos, porque esto…no ha hecho más que comenzar.

5 comentarios:
Me alegra escuchar que REgresas :P
Rebienvenida :)
bueno como tu bien dices ... rebienvenida, supongo k muchas veces habras pensado lo a gusto k una se keda soltando todo esto k aki solemos soltar, mejor no llevarlo encima k pesa,aki vemos nuestro propio progreso o nuestros fracasos pero siempre, piempre lo k realmente pensamos....y lo dixo al k no le guste k no lea.
ha!!! y ni se te ocurra abandonar este barco,cuando la mar se ponga brava, agarrate fuerte al timon, animos y adelante que no se hunda.
Los recuerdo son sagrados, nadie tiene derecho de entrar en la intimidad de nadie, pero existe la bondad , aun existe una pequeña llama alumbrando la oscuridad.
Una vez alguien me pregunto, si habia algo, que nunca prestaria, he pensado en ello y ahora se, que hay algo, que jamas prestare
Pues ea! Aqui estamos, si tu escribes, nosotros te leemos y compartimos!
Besotes!
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