Recordando con esto a un post de Carcajäda, la gente es fantasma por naturaleza. Y no es una pregunta, es una afirmación. Lo que sí es una pregunta es por qué lo son, cosa que no llego a entender, por más que lo intente.
Un día cualquiera, a una hora cualquiera te llama tu amigo J: se ha comprado un coche, después de nosecuanto tiempo con un coche que, sinceramente, no iba cara al aire. Está emocionado, contento por su nueva adquisición. No se lo ha comprado él, sino sus padres, porque él, con 20 años que tiene a sus espaldas, no conoce el significado del término “trabajo” aunque sí el del término “gasto sin precedentes”, cosa que me parece irresponsable por su parte ( no porque no trabaje, sino porque si cree que su nivel de gasto será ahogativo para sus padres, el gasto, bajo mi punto de vista, debería reducirse, sobretodo los innecesarios, como salir de marcha jueves, viernes, sábados y los domingos que se precie...pero, como todo, es una opinión, como tantas otras).
En fin, a lo que íbamos: J y su coche. Como es normal empieza a contarme las 1111 prestaciones que tiene, el equipamiento del que dispone, etc etc, aunque en realidad sabe que de la mitad de cosas no tengo mucha idea, pero casi mejor, así su crecimiento fantasmal aumenta, y la verdad, entiendo su emoción por algo nuevo, como un nene con zapatitos nuevos todos hemos estado alguna vez en la vida. Pero...a continuación, sin venir a cuento y con aires de superioridad dice algo así como: “lo que me ha costado este coche no te lo puedes gastar tú ni en 3 años de trabajo” (cara de interesante acompañativa, por supuesto...) a lo que yo respondí algo así como: “mala suerte, al menos sé que lo que me cueste MI coche será MI dinero, sin estar pensando en cómo ahogo a mis padres con las letras del coche todos los meses, jeje” Esta faceta mía también la estoy redescubriendo, la de la defensa ante seres fantasmagóricos, y he de decir al respecto que: me siento orgullosa de ello, si.
J se calla y vuelve a las 1111 prestaciones del coche, dejando de lado sus 1111 fantasmadas sobre su precio (que tampoco es tan asombroso como cuenta, pero vale, ese es otro tema...). La conversación sigue por un camino más normal y lógico, sin tanta tontería y sin tanto alardeo. Mejor. Le pregunto sobre su ingreso en la universidad, universidad privada para ser exactos, de la cual también tengo mi opinión personal sobre ella, la gente que sale de ahí y su valía en el mercado de trabajo... (Dejémoslo porque... luego siempre habrá alguien que me discuta mis criterios y no quiero rebatir nada, cada cual...su opinión, respetable como cualquier otra, no quiero leches aquí, eh? xD)
Bueno, antes de nada, pongámonos en antecedentes:
J y yo entramos juntos a hacer bachillerato, pero no a la misma modalidad: él ciencias, yo letras (ciencias sociales para ser exactos, aunque, si, lo llaman letras y no llego a entender por que, la verdad)
Él siempre intentó dejar claro que sacaría mejores notas que yo (como si a mí eso me importase), aún estando en un bachillerato más complicado, según él.
Acabamos el primer año. Resultado: yo paso. Él se queda repitiendo. Le “suspendieron”, según él, unas...10 asignaturas de las 12 que cursábamos, lo cual, no me pareció un suspenso, me pareció...una vergüenza, pero vale.
Yo en segundo, él en primero, repitiendo. Yo preparo la PAU y él...pasa con un 5 de media, pero aún así, necesita decir que él es el mejor. Vale.
Yo entro en la universidad (la nota da igual, no viene a cuento, no soy como él...) y él cursa segundo de bachiller, y...suspende... ¡las 12 asignaturas, señores! ¡Ese es mi J! tan listo, tan listo que...aisss, la inteligencia le abruma...o el esfuerzo, que también...
Total, que yo estoy en 3º de carrera sin, afortunadamente, ninguna pendiente, y él, por no esforzarse lo que tocó en su día y por pensar en el famoso: “papá pagará”, está en la privada, alardeando, por supuestísimo, de ello, ¡faltaría más! Hay que alardear de todo lo que obtenemos con dinero (aún no teniendo tanto como decimos) y no con un calentamiento global de cabeza, ¡por favor!...
A fin de cuentas: prefiero ser currante, estudiante y todo lo que acabe en –ante. Prefiero ser humilde a ser familiar de Casper. ¡Cosas que le pasan a la gente corriente!
PD: Para J, porque aunque no lea mi blog, sé que aunque lo hiciera, se sentiría identificado y sonreiría y se acordaría de sus palabras: "soy tu amigo porque eres sincera conmigo, porque no te callas nada y...¡porque siempre tienes razón respecto a mí, coñ*!"

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