
Muy bien, reorganizo el escenario de mi vida, la vida de Perdida, que parecía abandonado o mal cuidado.
Que ¿qué hay en él? Infinidad de personajes interesantes: desde el conocido que cuando menos te lo esperas parece darte su hombro para llorar (ante tu asombro), pasando por el eterno amigo del alma que creíste que siempre estaría a tu lado y, asombrosamente también, no lo está, pasando también por la amiga que te llamaba de vez en cuando simplemente para saber de ti y ya no lo hace porque tiene otras ocupaciones más interesantes y aunque tú le llames nunca está ya que atiende todas esas ocupaciones resumidas en un nombre: el de su novio; pasando también por esos amigos que nunca pensaste que te llamasen un buen día a casa porque te ven triste y quieren saber exactamente que te pasa, te prestan unos oídos donde despotricar sobre todo aquello que quieres cambiar en el mundo mundial, en el mundo o en tu mundo, que es el que importa en este caso. Siguiendo el paseo por la lista de personajes del cuento tenemos a la familia, tan orgullosa de ti que allá donde van cuentan lo “buena chiquilla que es” etc etc, los nuevos compañeros de trabajo, que parece ser que te tomaron por una persona a respetar y no pisotear, como al resto de nuevos; tu jefe, que te regala los oídos de vez en cuando a la vez que te los quema con órdenes estúpidas, fanfarronadas que debes aguantar, pero compensado todo ello con una defensa incondicional anti-víboras (un grupo afortunadamente reducido de la plantilla, bastante reducido)... Y si, os preguntáis: ¿falta algo? Si, falta algo, si...falta otro personajillo en escena, falta ÉL.
ÉL es un ser todavía desconocido para mí, no aparecido en escena porque no pasó el casting o porque, si lo pasó, no puso interés en continuar en escenario, así es que: nominado y fuera, que la prota ya está escarmentada de perder el trasero por nadie (aunque, irremediablemente, lo seguirá perdiendo, claro...).
Bueno, y por supuesto, en escenario está la prota: Perdida, o sea yo. Que ¿cómo es Perdida? Compleja y sencilla a la vez. Decidida para muchas cosas, indecisa para otras. Independiente. Valiente cuando puede y no siempre cuando debe. La sinceridad la caracteriza, según cuentan el resto de personajes aparecidos en escena. A Perdida no le gusta el riesgo, pero sí el riesgo de la vida, le apasiona soñar despierta, con los ojos bien abiertos y con la mente en otras nubes, es de esas personas que necesitan de un:"tierra llamando a Perdida, tierra llamando a Perdida" para bajar de su nube, de su cielo y de sus ilusiones, que no son pocas. Es de esas personas que lucharía por sus sueños aunque estuvieran en el país de nunca jamás y, con un poco de suerte, los llegaría a hacer realidad algún día. Dañada en más de una ocasión por innombrables imborrables de su mente y, desgraciadamente, aun en escena al puro estilo okupa. Perdida está dentro de ese grupo de personas que creía que todo el mundo era bueno hasta que se demostró lo contrario. De ese grupo de personajes que lo daban todo por alguien que no daba nada. Integrada en ese grupo de personas que piensan que el mundo necesita un cambio general y que su mundo un cambio particular. Forma parte de esa clase de personas que disfrutan con una buena película o un gran libro, llora con cualquier escena que tenga un mínimo de emotividad (y he dicho “mínimo”), ríe de todo pero no de nadie, sonríe a la vida cuando le dejan, y cuando no intenta pasar desapercibida y sin hacer mucho ruido. Odia llamar la atención, sea en la situación que sea. Odia hablar en público porque cree que la mayoría reirá de ella y no con ella o quizá solo porque no esté segura al 100% de sí misma en infinidad de casos (entre ellos, en los relacionados con ÉL, personaje sin cara todavía, recordemos). Perdida es de esas personas que ha tenido mil complejos a lo largo de su vida y ahora, a sus veinte años, se da cuenta de que éstos solo sirvieron para derramar lágrimas estúpidamente y gracias a gente por la que no daría ni un duro. Se considera un tanto extrovertida, pero ojo, solo un tanto, y dependiendo en qué situaciones y con qué personas. Cree que muchas veces todo queda en nada y nada no es suficiente para ser feliz, por eso se ha propuesto un cambio de escenario o de decorado, porque este no le parece del todo apropiado y porque en él hay cosas, adornos que sobran, personajes no invitados a la obra (como sus okupas), hay papeles que dar y actitudes que cambiar. Por eso y solo por eso, Perdida cree que hacen falta reformas también en escena.
Así que, hecho el estudio a fondo de la organización del escenario, solo faltan los retoques y estará más... ¿bonito? quizá no, pero más tranquilo si y con un pelín más de sitio para nuevos personajes. Ya que no se puede tener todo bajo control, al menos dejemos un lugar para la improvisación.

4 comentarios:
Quizás sea hora de hacer un uevo casting para encontrarlo a Él! o incluso puede que alguno de los personajes secundarios que casi aparecen difuminados en escena salte a un primer plano, quién sabe.. A veces al leerte me recuerdas mucho a mí. BesitOS perdida!
Hola Perdida. Gracias por el vínculo. Te sigo desde mi butaca. Salu2
Siempre me han gustado las historias con final feliz. Seguro que en tu escenario también acaba interpretándose uno de esos :)
Carcajäda: la verdad es que nunca descarté la posibilidad de que, algún día, alguno de esos personajillos que ahora están como secundarios, pasen a principales:) tú también me recuerdas a mí misma muchas veces!
besitos!!
Zerepica_n: de nada, me pareció que es un blog interesante;) te seguiré yo también desde la mía. Saludos!
Luna:Espero que mi final feliz llegue, todo se andará! (espero...)
besos!
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