12 oct 2007

Probando, probando...1...2...3...

Me levanté y vi que ya no llovía: ¡aleluya! Después de navegar por la ciudad en la noche menos apropiada, meteorológicamente hablando, se agradece unos rayos de Sol, aunque no se exceda en el cupo del día.


Reflexiono sobre la noche anterior, un tanto caótica si tenemos en cuenta que: no pensando salir, sales, pensando que no llueve, diluvia, y pensando no ir a ninguna parte en coche “por lo que pueda pasar con la lluvia y la inundabilidad de ciertas calles en la ciudad” acabas no solo yendo en coche, sino atrapada en una avenida, con el agua hasta mitad de la puerta del conductor, con riesgo de que el vehículo en el que vas se pare y los nervios del conductor, que afortunadamente no fuiste tú, se enciendan.


Así que, con todo esto, como iba diciendo, me levanto, me froto los ojos, me dirijo al baño, donde, entrando con los ojos aún medio cerrados y con cara de pocos amigos (hay días en los que mi despertar no es del todo aceptado por mi parte del cerebro que administra el sueño), levanto la cabeza, abro los ojos, observo mi reflejo en el espejo y... ¡no puede ser! ¡Esa no soy yo! Vamos, que los pelos que se llevaban en los 60’s al lado del mío esta mañana podrían pasar por: peinados perfectos.


En fin, ese no era el tema principal del post, como podéis imaginar me he ido por las ramas, para variar en mí.

Pues si, mis pelos revolucionados en mi contra y mi vida tan en desorden como de costumbre, sobretodo la sentimental. Ayer mismo me enteré de que cierta personita que en su día me gustó (y que no es N) y por la que ahora ni fu ni fa, pregunta por mí, se interesa por saber de mí, después de nosecuantos meses: ¡perfecto, nos acordamos de todo cuando no toca!. Me di cuenta de que N sigue con su vida cómoda incomodando a los demás (los demás= Perdida y su vida, como no...). Me dijeron que M ya tiene empleo y novia y que, por supuesto, es perfecta. Me contaron que uno de mis compañeros de trabajo, bastante majete y bonico, que en principio podría ser interesante, deja de ser interesante porque...tiene novia, como no...


Y ahora pienso: mi vida amorosa necesita urgentemente reformas. Como lo haré, no lo sé, pero quizá replantearse las situaciones sea un camino. Empezaré a replantearme las situaciones no imposibles y luego ya veremos las posibles, porque suerte, lo que es suerte, una no tiene. Quizá me tenga que dedicar al juego (por eso de: afortunada en el juego, desafortunada en el amor), porque lo que es en el terreno amoroso...la situación no mejora.



Sin novedades en el frente, y...¡yo con estos pelos!





1 comentario:

Anónimo dijo...

Únete al club. Yo hoy he salido y mira a qué hora estoy en casa. ¿Será que mi vida sentimental es una mierda? ¿Será que me hago vieja?

Aggggghhhhhh

Besitos