Lunes, 15:45h. Suena el teléfono.
Perdida: ¿si?
Interlocutor (que reconocí enseguida, ¡como olvidar esa voz! era N): ¿Perdida? ¡Hola!
Perdida: ¡ah! Eres tú...hola N...
N: te llamo porque ya hace varios días que no hablamos ni nos vemos y no sé, me preguntaba como estabas
Perdida: pues bien, muy bien, la verdad, je...je... –pienso: no sé que querrá este ahora, cuando mi número parecía haber desaparecido de su agenda hace tiempo, pero vale...seremos educados y lo dejaremos explicarse...-.
N: No sabes cuánto me alegro. Me ha dicho J (amigo común) que cambiaste de empleo y que empezaste ya el último curso de tu carrera, siempre pensé que eras muy inteligente.
Perdida: -Pienso: al grano, N, déjate de tonterías...-¿Inteligente? No... Simplemente sé lo que quiero y lucho por ello, aunque reconozco que no todos somos así...je...je...- 1-0, ahí queda eso, porque te veo venir...-.
N: Tú siempre tan directa, jeje
Perdida: A veces, solo a veces y con quien debo serlo (tono irónico, entiende perfectamente el tono y cambia de tema, porque sabe que no le interesa)
N: Ya...si no fuese así, no serías tú. Has cambiado mucho en estos meses...ya lo creo que has cambiado...
Perdida: Algo, si...lo justo y necesario para no ser pisoteada...jeje
N: claro...pues nada, decirte que el cambio me gusta. Aunque no te llamaba para eso.
Perdida: - ¿te gusta el cambio? cambié por tu culpa, ¿te acuerdas? Y... ¿que dices de que te gusta? Venga ya, déjate de pamplinas y de quedar bien, que no cuela... ¿quieres?- Tengo un poquito de prisa, así que...Dime entonces para que me llamabas.
N: Bueno... la verdad es que no sé si debería haberte llamado después de la última conversación que tuvimos...
Perdida: - al grano, ¡por Dios!-. Si es para añadir algo o quitar algo, dejémoslo, mejor... Por mi parte está todo dicho.
N: tú y tus ovarios, ¡tan bien puestos como siempre! (medio enfadado, encima...)
Perdida: jaja! Si los hubiese tenido en su día otro gallo hubiese cantado...además, ¿eso que más da? Tú mismo dices que me ves cambiada, ¿no? Te presento el cambio (tono cómico, porque también estoy medio enfadada y no quiero que lo note y porque sé que le fastidia más así, de alguna forma. Le conozco demasiado...)
N: Bueno, a lo que iba: Que volví con M, por si no lo sabías, y que, hemos tenido nuestros altibajos, pero ya están casi solucionados. Lo digo por si te cuentan algo, que ya lo sepas y puedas hablar con propiedad. Y...nada más, por ahora, solo quería que lo supieses. En realidad no sé por que me siento en la obligación moral de decírtelo...el caso es que debía hacerlo y ya está, cogí el teléfono y te llamé.
Perdida: Ya, ya sé que volviste con M, se te adelantaron, jeje Me comentó algo J y...chico, que me alegro por ti o por ella o por los dos, no sé. – Te plantaría los cinco maravillosos dedos de mi mano derecha en la cara si te tuviese delante, por capullo, pero has tenido suerte de saber como actuar...así que haremos como si no me importase...-.
N: pues nada, eso era. Nada más, salvo que...
Perdida: ¿qué? Dime.
N: que hay cosas que no se olvidan y palabras que siguen doliendo...
Perdida: Lo sé, mejor que tú incluso. Ya ves, la vida da muchas vueltas y el tiempo estoy segura de que pone a cada uno en su lugar, este es el mío (mi tono cambia, no es el que parece, sino más bien...firme, pero no tan serio y “definitivo” como parece)
N: si, supongo que da muchas vueltas...estoy seguro de que la vuelta final será de 360 grados y volveremos al principio.
Perdida: No lo creo, pero de ilusión también se vive...no creo tanto en el destino como tú, al menos ahora.
N: creíste, en su día creíste.
Perdida: Tú lo has dicho: creí, no creo.
N: me alegra haber hablado contigo, como siempre, ya lo sabes. Espero poder volver a tener una conversación como las de antes algún día, como aquellas en las que todo era mejor.
Perdida: ya hablamos en otro momento, ¿vale? Me esperan... – ¿mejor? ¿Mejor para quien? ¿Para mí, que me sentí como un punto y aparte cuando creí que era un punto y seguido? Me callaré porque reconozco que me crecen las ganas de hablar...-.
N: adiós y...gracias por seguir siendo tan clara conmigo, aunque creas que te odiaré por esto, no lo haré, al contrario, ya lo sabes...hay muchas cosas que sabes que siento y que prefieres no saber...
Cuelgo, pienso, rabio, ardo de rabia por dentro, recapacito y veo que, creo, que por una vez en mucho tiempo, no me he movido de mi sitio para ser más frágil y poder ser pisada por su suela. La verdad es que no sé si mis palabras fueron las acertadas o tal vez no, solo sé que no me siento débil y que, una vez más, las cosas no son igual que tiempo atrás. ¿El sentido de su llamada? No lo sé. Quizá se sienta culpable, o quizá necesite recordarme el tipo de persona que es, o quizá piense que mi cabeza esta repleta de recuerdos suyos o...quizá piense que seguiré estando aparte en su vida, pero, por si acaso, presente y cerca, como tanto tiempo estuve. ¡Que equivocada puede llegar a estar la gente! Y...sobretodo, ¡que equivocada pude llegar a estar yo!
Las cosas no han cambiado, salvo que asombrosamente parece preocuparse por mí cuando ya es tarde. Sí, lo es. Si de algo me he dado cuenta en todo este tiempo, desde aquella inoportuna conversación, es de que la gente como N no cambia y de que, afortunadamente, la gente como yo pasan de tontas 100% a un porcentaje menor de tontería, con lo cual me siento bien, vamos evolucionando.
Esta vez si, le puse punto y final a esta historia que parecía interminable. Yo olvido, él recuerda tarde y a veces. Mientras tanto, sigue con su vida. Yo, mientras, aparto la piedra que me hizo casi tropezar por segunda vez.
Y es que todo tiene un final feliz.

3 comentarios:
Me alegro de tu final feliz..seguramente todo tenga un final feliz y sólo haya que encontrarlo. Gente así no merece la pena tenerla a tu lado! BEsitos!
Todos tenemos días buenos, y días mejores. A veces no sabemos si lo poco bueno que haya tenido un día puede llegar a calificarlo como bueno, pero lo cierto es que puede haber sido peor para otros. Días buenos y días mejores, sí. No sé como es perdida, ni cómo es N. Sólo sé que hay días buenos y días mejores. Que hay finales buenos y finales mejores. Yo diría que fue bueno ese día de la coversación desafortunada, y que el lunes de la llamada fue mejor. Salu2, tomo asiento.
Carcajäda:sí, creo que el final fue feliz. De todas formas, aunque no hubiese sido feliz, sería final, ¡que ya es bastante!:)
besitos!
Zarepica_n: cierto, días mejores, peores y regulares (esto lo añado yo;)). Supongo que este final no fue del todo malo, fue un final feliz, para mí al menos, y ya con eso tengo suficiente.
Ya irás conociendo como es Perdida si sigues paseando por estos montes y a N...mejor no conocerle, lo dejaremos en algo pasado y ya está. Mejor un final feliz ahora, desde ya :)
besos!
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