9 sept 2007

El mundo no está loco (2ª parte)



“El mundo es un pañuelo” y yo, siempre dando con el mismo moco...


Ayer, por los pasillos del trabajo: yo con mirada baja (no llevaba muy buen día), caminando de aquí para allá, para no aburrirme, tarea difícil: ¿cómo no aburrirse en un trabajo aburrido? En fin, ese es otro tema a debatir...


Choco en mi trayecto (fruto de mi empanamiento) con un chico, bastante guapo, moreno, alto, etc etc...Él también iba empanando así que al menos toda la culpa del choque por el pasillo no fue mía. Por una vez no fui yo sola la torpe, él también, cosa que me consuela... Se disculpa, me mira, le miro, nos sonreímos, leo su nombre en la chapita del traje y... ¡no puede ser!: es uno de los típicos capullos del instituto, el cual como única distracción tenía ir detrás de mí y mis amigas pasándose tres mil pueblos con nosotras y con el resto del mundo que no fuese como él...¡perfecto!


Y en este momento piensas: ¿por que me pasan estas cosas a mí, a ver...? y por tu cabeza pasan millón y medio de situaciones en las que podrías habértelo encontrado y aquí, precisamente aquí, te lo tienes que encontrar...Asumí en ese instante que no solo tendría que aguantarlo, sino llevarme “bien” con él...


Pienso: “Perdida, la gente cambia, aunque parezca imposible, la gente cambia, todo puede ocurrir, aunque parezca imposible. ¡No cunda el pánico!”


En ese momento, P. (el capullo con patas), me saca de mi ensimismamiento con un: “perdona, es que no te había visto... ¿te he hecho daño o algo?”


Yo pienso: “¿Perdona? ¿Perdona? Espero que no me reconozcas porque sino nos veo mal, ¡capullo a dos patas!, ahora supongo que no me callaría nada, así que, por tu bien, queda bien conmigo...” y le digo: no, no pasa nada, tranquilo, estamos un poco torpes me parece...je je...


P sonríe, se toca el pelo, me mira, me remira detenidamente y...

P: yo a ti...me suena tu cara y no sé de qué...te conozco, seguro.


Han pasado dos años y medio que acabé el instituto y lo perdí de vista, cambié un poco mi imagen, una se hace mayor y...no es que haya sido un cambio radical, pero de la foto de la orla a una foto de ahora pues...no caben comparaciones, no me extraña demasiado que se pasara conmigo...


Perdida: Puede ser, no sé...quizá te estés confundiendo...- “claro que me conoces, ¡so imbécil!, seguramente aún tendrás esos amigotes que tenías en el instituto, tan o más capullos que tú, cuya única distracción era y seguramente será aún, reírse de gente normal, fuera de lo que vosotros consideráis guay...”-.


P: no, no, tú... (Piensa, con cara de interesante incluida) el instituto, tuvo que ser en el instituto, me suenas de ahí, seguro... (sonrie)


Perdida: ah, si si... (Le miro la chapa como si antes no la hubiese mirado...) P., claro...como no acordarme...- “Perdida, ¡huye de ahí!”-.


P: Nunca me aprendí tu nombre, pero ya sé quien eres, ibas a la otra clase, yo a ciencias y tú a letras, ya me acuerdo...


Perdida: - ¿cómo vas a acordarte de mi nombre, si nunca me llamaste por él?, con hacer bien tu papel de tío bueno tenías suficiente...”- (media sonrisa, os acordareis de que la suelo poner a menudo, cuando quiero huir pero no puedo por algún remoto motivo) le digo: pues nada, ¡fíjate, el mundo es un pañuelo!, trabajamos juntos, lo que son las cosas...je...je... –“no había otro sitio en toooda la ciudad, y mira que es grande, para ponerte a trabajar....”-.


P: ¡Cómo has cambiado! Espero verte más a menudo por aquí, pareces maja (sonrie).


Perdida: -“vale, al menos parece que en algo sí ha cambiado, es majo, por lo menos la faceta de tío malo y estúpido se la dejó junto a su adolescencia...vamos bien, algo es algo”-. No he cambiado tanto, no creas...no sé... (Sonrío, esta vez porque veo que hay cosas que sí arreglan los años...)


P: (mirándome fijamente) pues nada, chica, a ver si algún día coincidimos y tomamos un café o hablamos por los pasillos, como ahora jeje


Perdida: jeje, nos veremos a menudo por aquí (sonrio de nuevo) –“ ¡vaya! ¡No todo es malo! Ha cambiado, eso parece al menos...”-.


P: me alegro mucho de verte, en serio... (Parece sincero)


Perdida: -“Al final me alegraré de verte y todo, ya verás...”-. (sonrio) bueno, chico, ya nos vemos por aquí, es que tengo un pelín de prisa y estamos aquí de charreta ya un ratito, jeje, lo siento, otro ratito hablamos (sonrio de nuevo)


P: eso espero, ¡hasta luego! (parece nervioso)



Entonces pienso: la gente cambia, hace falta cumplir los 21 para cambiar, pero la gente cambia. O, al menos, ¡eso parece! Supongo que el paso de adolescente capullo a ¿adulto? majo es algo por lo que este chulito a pasado, ¡gracias a Dios!

4 comentarios:

Miguel dijo...

Estoy seguro de que no te gustaría que pensaran de tí lo mismo que en el instituto porque has cambiado y no eres la misma, ¿verdad? No hagas igual con los demás, aunque fueran gilipollas XD

Perdida dijo...

eso intento, eso intento...xD este encuentro me hizo cambiar mi punto de vista adolescente de la situación :P Y si, era gilipollas! xD

Nella dijo...

La gente cambia, todos cambiamos algunos para bien y otros para mal.. da una oportudiad a este chico, tal vez haya madurado, haya cambiado y puede que os lleveis bien... ¿no? Seguramente tú tambien habrás cambiado

Perdida dijo...

Tienes razón, Eterna, la gente cambia, y yo me pongo la priemra en la lista, con lo cual, no le puedo reprochar nada, porque, afortunadamente, su cambio ha sido positivo y...no sabes cuanto me alegro de ello!