17 sept 2007

No comment

Hoy me encontré con dos amigos míos, pareja y tan felices como siempre juntos. Ayer vi a mis ex-compañeros de clase en el colegio, pareja, y muy felices. Hace unos días me invitaron a una cena, para reunir de nuevo a la gente del instituto (no, entre ellos no estaba P), y en principio deberíamos haber sido unos 20. Éramos justo el doble menos uno: ellos/as, sus parejas y yo (el uno que falta se deduce que es mi pareja, que no tengo...)


Llegué, me alegré de verles a todos, de conocer a esas personas con las que actualmente comparten sus vidas (muy majos/as todos/as, todo hay que decirlo), me senté y...me sentí tan fuera de lugar, tan sola...hacía tiempo que no me sentía así, puede que porque tampoco se haya dado la circunstancia apropiada para sentirme así. Lo cierto es que esa noche me sentí como en otro sitio que no era el mío y no sé exactamente como expresarme para que no se me malinterprete. No fue porque todos menos yo tengan a alguien a su lado (razón comprensible...envidia sana, dicen que se llama), sino más bien porque me di cuenta de que, por más que sueñe (que lo hago), por más que lo intente siempre hay algo que sale mal...y comienzo a estar harta de que la gente especule sobre todo lo relacionado con mi vida amorosa.


Porque es incómodo llegar a un lugar así, en una situación así y que te miren como un bicho raro (que lo hicieron), porque ya me considero yo bastante bicho raro como para que, aun sabiendo que no tengo pareja, se pasen la noche preguntándome el por que de mi soledad, el porque de mi “desfortuna” (lo llamaron así...) y me hagan un interrogatorio a campo abierto del cual intento salir como puedo, diciendo: “las cosas no me fueron bien hasta ahora...¡ todo llegará! je..je...” y sus caras pasan de expectación a interrogación indigesta (indigesta para mí, que quiero salir de ahí y no puedo, me frustro entonces, me siento totalmente frustrada en esos instantes...) y mi cara pasa de un estado de sonrisa forzada a estado de autocontrol, porque me entran ganas de contestar algo así como: “ ya sé que soy algo rara, no me lo recuerdes, no me gusta serlo, pero no, no me fue bien sentimentalmente hablando, ¿que pasa? ¿Tan extraña me consideras?”...afortunadamente aprendí a controlar mis impulsos hace algún tiempo...


Y es entonces, en medio de esta frustración cuando reflexionas (cosa que creo hacer en exceso y a diario) sobre ello:


1. Te enamoraste platónica e irremediablemente de un impresentable, que jugó contigo, se rió de ti poco más que en tus narices y ahora vuelve de niño bueno, por el cual aun crees sentir algo, porque dicen que donde hubo siempre queda, y... ¡que razón tienen!


2. Como él es un impresentable, automáticamente tu sistema defensivo anti- impresentables se pone en funcionamiento.


3. Desgraciadamente el filtro del sistema esta obstruido y mal ajustado, creo, con lo cual, a los no-impresentables tampoco los deja pasar...tienes más amigos que amigas, te llevas mejor con ellos que con ellas, en la mayoría de casos, y aun así te cierras en banda cuando alguien ronda por tu cabeza o por tu alrededor, por miedo. Tú y tus estúpidos miedos...¬¬


4. Resultados del análisis del sistema: no debe funcionar correctamente porque cambia tu futuro por miedo a tu pasado, con lo cual, está claro: algo falla.


Mientras reflexiono sobre todo esto, por supuesto, mi cara parece aparentar que sigo en la cena y no en mis paranoias mentales, pero no es así, estoy en otro mundo cuando...


- Ey! Dejadla ya, ¿no? ¡Menudo interrogatorio! Jeje. Perdida...no es tan raro, no sé...quizá no te haya ido bien, pero no es culpa tuya, ¿no crees? Tranquila, ¡que lo mejor se hace esperar! (sonrisa, y baja la voz) además... ¡saca tu carácter y mándalos a freír monas! Me extraña que no digas nada y te limites a “quedar bien”, ¡saca la mala leche, joder! (me guiña un ojo y sonríe)


Era D, un chico con el que llegué a llevarme estupendamente en el instituto y al que veo a menudo por el campus. Es gay y él más que nadie sabe lo que es que la gente especule sobre tu vida o tu pareja, o tus gustos...así que, supongo que me entiende, aunque el caso no sea el mismo. Él es porque es gay, tú porque, al nadie conocer pareja en tu vida, especulan sobre si eres heterosexual o no, ¡cosa que me revienta! Y lo hablan tras de ti, sin dar la cara, ¡cosa que me revienta todavía más! Vale, si, eres ¿rarita? porque no existe ese alguien especial que parece que todo el mundo tiene al lado, vale. Pero de ahí a pensar que eres lesbiana... ¡va un rato! Y lo piensan y lo hablan a tus espaldas algunos...y me revienta, si. Y por eso me autocontrolo, para evitar imprevistos...



Así que, no sé, quizá sea rara, no lo sé, o lo sea mi situación, ¡o yo que sé...!el caso es que lo que empezó como una cena de recuerdos adolescentes se convirtió en un interrogatorio forzado sobre mi vida y un ataque hacia mi (por parte de unos pocos, no todos, todo hay que decirlo) de alguna manera...y todo, por supuesto, con la sonrisa en la cara.


Y ahora me pregunto: ¿por qué me siento tan mal?



No lo sé...será el día o será que me sentí mal y aún me dura la mala leche, o la decepción por unos cuantos, o quizá me di cuenta de lo prejuzgadora que es la sociedad sin proponérselo apenas, que puede ser...


"Me voy a callar...a veces me crecen las ganas de hablar..."

4 comentarios:

Nella dijo...

No debería importarte lo que dice la gente, lo que cuchichea... ¿Y qué si estás sola? No es malo, no has encontrado al adecuado, al que te haga sentir un cosquilleo y tu se lo hagas sentir a él... Prefieres estar sola a estar con alguien porque "es lo que toca"... Eres muy valiente, tía. Montate tu vida sin pensar en los demás, sin preocuparte por nada... Al fin y al cabo es tu vida, ¿no? quien quiera entrar en ella, que se lo curre... pero no te pongas de mala leche porque un puñado de gente quiera cotillear, porque posiblemente esas parejas sean lo más interesante que hagan en su día a día, cotillear.
Y mirate, estas en la universidad, trabajas, tienes amigos que te adoran, un blog, un premio por el blog... ¿y qué coñ* importa si no tienes pareja? no es algo indispensable en la vida, si lo fuera naceríamos con ella!!!
Besos felices, y a disfrutar de la vida...

Perdida dijo...

Intento que no me importe. Me puede que la gente sea tan...mala. Sí, eso, mala. Tan..cotilla y tan...(me callo, mejor)

"¿y qué coñ* importa si no tienes pareja?" --> eso pienso yo también, aunque no puedo evitar mi vena de mala leche, que sale en situaciones como esta. Deberé controlarla, de lo contrario me traerá calentamientos globales de cabeza y....¡dicen que no son saludables!

Supongo que de todo lo malo se saca algo bueno y lo bueno que saqué es que, poco a poco, aprenderé a pasar de la gente de esta calaña, ¡que falta me hace!

besos!

Anónimo dijo...

EEE?? toc-toc...
Vamos a ver...solo quiere preguntarte algo: vives con la gente??...por que si es así, vives como la gente quiere que vivas, no como tu quieres...asi q a hacer oídos sordos a todas esas tonterias q te han dixo... que lo que tenga que ser para ti, lo será!!...
besitos y respira...

muak!!!

Carcajada dijo...

Estoy con Eterna Buscadora "y que si estas sola?" Puedes haber tenido mala suerte, o puede ser que no te conformes con el primer impresentable que se cruce en tu camino!No le tienes que dar explicaciones a nadie..que hay gente q no sabe estar sola y que no disfruta de su independencia, y seguramente por eso se mete tanto en la vida de los demas. La próxima vez no te calles, seguro que te quedas más agusto! Besos