12 sept 2007

NO tropezando dos veces...


Un encuentro casual. Una calle del barrio, por la que nunca pasas y hoy, precisamente hoy, pasaste y todavía no sabes muy bien por qué. Alguien a quien no esperabas ver, por el cual, probablemente, lo hubieses dado todo en su día y ahora crees no tener nada para él, ni tan siquiera esa amistad que os unía hasta hace un año y poco más. Miradas escépticas, de asombro, tal vez. Un saludo casi forzado, dos besos mal dados y con ganas de un abrazo, pero ese tiempo ya pasó y ambos lo sabéis: no os une nada, aunque no hace demasiado os unió la amistad y, si las cosas hubiesen ido mejor, algo más, pero todo quedó en una obsesión, promesas, un llanto (el tuyo) y una puñalada, de la cual, aún no te crees recuperada, después de más de un año de aquello. Estabas enamorada, él lo sabía y de lo único que se preocupó fue de no quedarse solo pero saber como tenerte cerca, por si acaso fallaba algo en sus planes...


Palabras en el aire. ¿Tema de conversación? ninguno. Y es que ya no compartes nada, salvo esa espina que sigues teniendo presente cada vez que le vuelves a ver, porque, aunque quieras, no le olvidaste nunca y lo peor es que él lo sabe. Tus piernas aún tiemblan al tenerle cerca, ante ti, intentando sacar palabras de algún lado para decirle tantas cosas que no dijiste y que no dijo...Él ,nervioso, también titubea, y tus piernas siguen temblando y tu voz y tu corazón también, ¿para que nos vamos a engañar?


N: Hola (se pone las manos en los bolsillos, como buscando algo)


Perdida: Hola


N: ¿Que tal, como te va todo?


Perdida: Bien, mejor de lo que esperaba, no sé...y a ti, ¿todo bien? ¿Tu novia que tal?


N: Anoche estuve apunto de llamarte y contártelo todo...necesitaba hablar contigo, como antes... Lo hemos dejado, las cosas no iban bien...


Perdida: (sorprendida) ¿Después de un año y medio casi lo habéis dejado? ¿Que ha pasado? me sabe fatal, si lo sé no pregunto, jope...lo siento, he metido la pata un poco...


N: no te preocupes...si era de esperar, hace tiempo que me vienen cosas a la cabeza de hace un año para acá, de cuando no estaba con ella y...añoro todo aquello, mis amigos, mi vida...a ti, porque te di de lado y no sé todavía por qué...porque creo haberte hecho daño y...no sé, no sé nada.


Perdida: (escéptica, dolida, pero manteniendo el tipo...) ya, bueno...pero...supongo que la vida da muchas vueltas y esa vuelta la tenias que dar para estar con ella. Tu novia y yo éramos incompatibles, sobretodo yo para ella...y bueno, respecto a lo de que me diste de lado...ya sabes lo que opino y como me sentí y me siento, así que no caben explicaciones, porque lo pasado pasado está, cada uno tiene su vida y ya está...ahora yo tengo la mía y tú la tuya, cada uno la que eligió, ¿no?


N: ¿Sabes lo que más me jode de todo esto? Que ahora no somos capaces ni de tener una conversación como amigos, y cada vez que recuerdo nuestras tardes pegados al teléfono de risas...o de llantos, que también los hubo...joder, Perdida, ¡es que no queda nada de aquello! (decepcionado tal vez...)


Perdida: Mira...no sé que decirte...es que tú me dejaste claro que ibas a hacer tu vida y que yo tenia que hacer la mía, así que eso es lo que hemos hecho, a mi me costó más que a ti, pero ya la tengo hecha y no quiero volver atrás porque no quiero llevarme los mismos chascos...esto no fue culpa mía, yo no fui la que prometió Todo y Todo quedó en nada...dejémoslo, mejor...


N: no quiero dejarlo. Porque la cagué contigo, muchísimo, porque aún tengo cosas que no te dije en su día, porque quise pensar que mi cariño era distinto al que realmente era...M (su ex) y yo lo hemos dejado porque me di cuenta de todo eso, por eso quería llamarte, hablar contigo, contarte todo...y contártelo a ti y no a otro, porque eres tú la que me hizo abrir los ojos y lo sigue haciendo...


Perdida: N., me dejaste esperando a que “te aclararas” y cuando quise preguntarte si ya lo tenías claro me dijiste que estabas con M y que erais muy felices. Ponte en mi lugar...Dejémoslo y punto, tú eras feliz y yo infeliz, ahora las cosas parecen estar del revés, mala suerte, yo también lo tengo claro ahora y soy muy feliz con mi nueva vida... (parezco convencida de mis palabras)


N: esta bien, ya hablaremos sobre todo esto más tranquilamente...tengo que irme.


Perdida: no hay nada de que hablar...MI vida, TU vida, ya está...de todas formas, me alegro de verte (sonrío, porque es verdad, aunque no quiera)


N: no sabes cuanto me alegro de verte, no tienes ni idea...


Perdida: tienes razón, no la tengo...nos vemos! (sonrío de nuevo y dudo si creerle o no, la verdad, prefiero no hacerlo, pero ya es tarde, creo que le creí...)


N: adiós. (Clava su mirada en la mía hasta que la retiro...)


Y es que hoy me di cuenta de que hay heridas que el tiempo no cura, que hay puñales que siguen haciendo sangrar esa parte de mi que le hubiese dado en su día. Lo peor es que, aun doliéndome la herida y sangrando, volvería a caer, supongo que siempre ha estado ahí, en mi cabeza aún no queriendo, es inevitable. Pensé que: “ojos que no ven, corazón que no siente”, pero mis piernas siguen temblando al verle, mi voz al oírle y siento escalofríos cuando me toca, todavía...


Dicen que tropezamos dos veces con la misma piedra, la primera caí, ahora estoy evitando el golpe.


Supongo que en eso también he cambiado. Son pequeñas grandes cosas, los golpes, los que te hacen cambiar. Solo por eso me alegro de habérmelos llevado.





4 comentarios:

Nella dijo...

Hay veces que no podemos evitar caer por segunda vez en la piedra, Perdida. A todos nos asusta arriesgar y perder, pero sabes que si no juegas y no apuestas nunca vas a ganar.
Como dice Revolver "Dicen que el tiempo es la cura pero nadie me asegura que no vaya a estar aquí, sentado en una escalera, acordandome de tí".
Deberías luchar por cerrar ese capítulo en tu vida o por releerlo y ver qué pasa.
Besos felices

Perdida dijo...

Esta vez intentaré no caer por segunda vez. O, al menos, eso espero, porque reconozco que algo me cosquillea en el estómago todavía...
No quiero querer arriesgar, porque sé que es todo mentira, porque el daño me lo llevé yo y me lo volvería a llevar, porque no sé si creer todo o no creer nada, es complicado...
Trataré de cerrar todo esto, aunque me sigue costando y él siemrpe aparece justo cuando le voy a poner el punto y final.

Besos!:)

Miguel dijo...

Para volver a arriesgarse en algo así hay que ser muy duro y tener autocontrol. Creo que eres capaz de hacerlo. Tú decides si te compensa.

Perdida dijo...

Intento enfrentarme a ello cada vez que le veo y, como dices, fácil no es, aunque estoy aprendiendo a ser más fuerte con todo esto. De algo me sirve este capítulo adicional en la historia, después de todo...
confío en poder cerrarlo pronto, porque ya hace mucho que está inacabado, debo ponerle el punto y final que no le puse en su día y este punto sí será "final".

Gracias por pasar por aquí de vez en cuando y dejar vuestros comentarios, son de agradecer:)